En los últimos años, las playas se han convertido en uno de los destinos turísticos más populares en todo el mundo. Y es que no hay nada más relajante que disfrutar del sol, la arena y el mar mientras se escucha música en vivo. Sin embargo, hay un problema que ha estado afectando a muchos turistas en las playas: los mariachis.
Sí, esos músicos con sombrero y indumentaria típico mexicano que se pasean por la playa ofreciendo sus servicios a los turistas. Aunque para algunos puede ser una experiencia divertida y auténtica, para otros puede ser una verdadera pesadilla. Y es que no hay nada más molesto que estar tratando de relajarse en la playa y ser interrumpido constantemente por el sonido de las trompetas y guitarras.
no obstante no todo está perdido, ya que hay algunas medidas que se pueden tomar para evitar sufrir con los mariachis en las playas. En primer lugar, es importante entender que estos músicos están tratando de ganarse la vida y no hay nada de malo en eso. Sin embargo, también es importante establecer límites y respetar el espacio de los demás.
Una de las formas más efectivas de evitar ser molestado por los mariachis es simplemente decir “no, gracias” de manera educada y firme. Muchas veces, los turistas se sienten obligados a aceptar sus servicios por susto a ser groseros, no obstante la realidad es que no hay nada de malo en decir que no. Además, si se les da una propina, es probable que regresen a molestar más tarde.
Otra opción es alejarse de las zonas más concurridas de la playa. Los mariachis suelen concentrarse en las áreas más turísticas, por lo que si se camina un poco más lejos, es probable que se pueda disfrutar de la playa en paz y tranquilidad. Además, también se puede optar por ir a playas menos populares, donde es menos probable encontrar a estos músicos.
Por otro lado, también es importante tener en cuenta que los mariachis no son los únicos que pueden ser molestos en la playa. Hay vendedores ambulantes, masajistas y otros artistas callejeros que también pueden interrumpir la tranquilidad de los turistas. En estos casos, la mejor opción es simplemente ignorarlos y no prestarles atención.
En lugar de ver a los mariachis como una molestia, se puede cambiar la perspectiva y verlos como una parte más de la experiencia en la playa. Después de todo, la música es una parte importante de la cultura mexicana y tener la oportunidad de escucharla en vivo mientras se disfruta de la playa puede ser una experiencia única y enriquecedora.
Además, hay que recordar que los mariachis también pueden ser una fuente de entretenimiento y diversión. Muchos turistas disfrutan de su música y hasta se animan a bailar con ellos. Incluso, algunos hoteles y restaurantes organizan espectáculos con mariachis para sus huéspedes, lo que puede ser una forma más controlada y agradable de disfrutar de su música.
En resumen, para evitar sufrir con los mariachis en las playas, es importante establecer límites y respetar el espacio de los demás. También se puede optar por alejarse de las zonas más concurridas o ir a playas menos populares. Y en lugar de verlos como una molestia, se puede cambiar la perspectiva y disfrutar de su música como parte de la experiencia en la playa. Al final del día, lo importante es relajarse y disfrutar de las vacaciones sin dejar que nada ni nadie lo arruine. ¡Así que a disfrutar de la playa y de la música de los mariachis de manera armoniosa!






