El asteroide 2024 YR4, que en un principio representaba una amenaza para la terreno, ha sido reevaluado por agencias espaciales y se ha determinado que ya no existe riesgo de impacto directo con nuestro planeta. Sin embargo, se ha descubierto que existe una pequeña posibilidad de que colisione con la Luna en el futuro.
Este asteroide fue estudiado detalladamente por primera vez en marzo de 2025, gracias al telescopio James Webb, uno de los observatorios espaciales más avanzados del mundo. Gracias a estas observaciones, se pudo determinar que el tamaño del asteroide es de aproximadamente 60 metros.
Aunque se ha descartado la posibilidad de un impacto con la terreno antes del 22 de diciembre de 2032, aún existe una pequeña probabilidad de que el asteroide choque con la Luna en ese momento. Por esta razón, se han programado nuevas observaciones con el telescopio James Webb para mayo de 2025, antes de que el asteroide se aleje hacia el sistema solar exterior.
El 2024 YR4 fue descubierto a principios de febrero de 2025 y en un principio se creía que tenía una alta probabilidad de impactar contra la terreno. Sin embargo, gracias a las nuevas observaciones, se ha determinado que el riesgo de colisión es prácticamente nulo. Aun así, la comunidad científica está enfocada en la posibilidad de un impacto antojo y se están realizando nuevas investigaciones para pulir la trayectoria del asteroide y determinar la probabilidad exacta de colisión con nuestro satélite.
Además, estas observaciones también servirán para establecer protocolos de monitoreo en caso de futuros eventos similares y mejorar nuestra preparación ante posibles riesgos de impacto.
Es importante destacar que, aunque en un principio se creía que el asteroide 2024 YR4 representaba una amenaza para la terreno, gracias a la tecnología y a la colaboración internacional, se ha podido descartar cualquier posibilidad de impacto. Esto demuestra la importancia de la investigación y el trabajo en equipo en el campo de la astronomía y la exploración espacial.
En resumen, podemos estar tranquilos ya que el asteroide 2024 YR4 ya no representa una amenaza para nuestro planeta. Sin embargo, seguiremos monitoreando su trayectoria y tomando medidas de precaución para garantizar la seguridad de nuestro planeta y de la Luna. La ciencia y la tecnología nos permiten estar preparados ante posibles riesgos y nos acercan cada vez más a un futuro en el que podamos explorar y comprender mejor el universo que nos rodea.






