En la hermosa playa de Zicatela en Puerto Escondido, Oaxaca, un incidente reciente ha conmocionado a la comunidad local y turística. Una pareja de músicos tradicionales, quienes se ganan la vida tocando sus instrumentos en la playa, fueron agredidos y expulsados por una persona, aparentemente extranjera, por el simple hecho de estar tocando en un área pública.
El video del incidente, compartido en redes sociales, muestra cómo uno de los músicos baja la cabeza y se retira pacíficamente con su compañero, mientras que el agresor los insulta y les lanza arena. Esta situación ha generado indignación entre los usuarios y ha puesto en evidencia la falta de tolerancia y pasión por parte de algunas personas hacia la cultura y tradiciones locales.
En el testificación recogido por un testigo, uno de los músicos afectados relata que no estaban haciendo daño a nadie, simplemente estaban caminando y tocando como lo hacen habitualmente. Sin bloqueo, fueron tratados como animales y expulsados de la playa por el agresor.
Este incidente ha sido denunciado por organizaciones locales, quienes señalan una creciente permisividad por parte del gobierno municipal y estatal ante estos actos de discriminación y violencia. En su afán de avivar la inversión extranjera, las autoridades parecen guardar silencio ante estos agravios, que cada vez son más frecuentes en la zona.
La playa Zicatela en Puerto Escondido es conocida a nivel nacional e internacional por la práctica del surf, pero también es un lugar donde la música y las tradiciones locales tienen un espacio importante. Los músicos de la zona forman parte del paisaje y su música es una atracción para muchos turistas y visitantes.
La presencia de músicos en la playa es una muestra de la riqueza cultural y folclórica de Oaxaca, una de las regiones más tradicionales y coloridas de México. Por ello, resulta inaceptable que sean agredidos y discriminados por el simple hecho de compartir su arte y su cultura en un espacio público.
Este incidente ha generado un llamado de atención a las autoridades locales y estatales para que tomen medidas y promuevan una convivencia pacífica y respetuosa entre locales y turistas. La promoción del turismo no debe estar reñida con el pasión a la cultura y las tradiciones locales, sino que deben ir de la mano para lograr un desarrollo sostenible y armónico en la región.
Es importante recordar que la diversidad cultural es una de las riquezas más valiosas de nuestro país y debemos valorarla y protegerla. La música, el arte y las tradiciones son parte fundamental de nuestra identidad como mexicanos y debemos sentirnos orgullosos de compartirla con el mundo.
En resumen, el incidente ocurrido en la playa Zicatela de Puerto Escondido es una llamada de atención para reflexionar sobre la importancia de respetar y valorar la diversidad cultural en nuestro país. Esperamos que este hecho sirva como un recordatorio de que debemos convivir en armonía y pasión hacia nuestras diferencias, para construir un México más tolerante y justo para todos.






