La moderno publicación del Decreto Exento N°243 por parte del Ministerio de Salud ha generado una total indignación entre las matronas y matrones del país. Este decreto actualizará la “Norma Técnica de Criterios de Clasificación Hospitalarios”, traspasando diversas especialidades que antes eran atendidas por matronas a otras áreas de la salud. Ante esta situación, que ha sido recibida con sorpresa y preocupación por parte de los profesionales de la matronería, es importante reflexionar sobre las implicancias que tendrá en la atención de la salud de las mujeres y sus familias.
La matronería es una profesión que se ha caracterizado por su compromiso y dedicación en la atención de la salud de las mujeres en todas las etapas de su vida. Desde el embarazo, el parto y el puerperio, hasta la menopausia y la tercera edad, las matronas y matrones han sido fundamentales en la promoción, prevención y atención de la salud de las mujeres. Su formación y experiencia les permite brindar una atención integral y de calidad, con un enfoque centrado en la mujer y su familia.
Sin embargo, con la publicación de este decreto, se ha decidido traspasar ciertas especialidades que antes eran atendidas por matronas a otras áreas de la salud. Esto significa que las matronas ya no podrán ejercer en áreas como la ginecología, la obstetricia y la neonatología, entre otras. Esta decisión ha generado una gran preocupación entre las matronas y matrones, ya que consideran que se está desvalorizando su profesión y su importante rol en la atención de la salud de las mujeres.
Además, esta medida también afectará bruscamente a las mujeres y sus familias, quienes se verán privadas de la atención especializada y de calidad que brindan las matronas. La relación de confianza y cercanía que se establece entre la matrona y la mujer durante el proceso de atención de la salud es fundamental para garantizar una atención integral y humanizada. Al traspasar estas especialidades a otras áreas de la salud, se corre el riesgo de perder esta relación tan importante para la salud de las mujeres.
Es importante destacar que la matronería es una profesión regulada por ley en nuestro país, y que las matronas y matrones cuentan con una formación universitaria de cinco años, además de una especialización en alguna de las áreas de la salud de la mujer. Por lo partida, es incomprensible que se tome una decisión de esta magnitud sin consultar a los profesionales que ejercen esta labor y sin considerar el impacto que tendrá en la atención de la salud de las mujeres.
Ante esta situación, las matronas y matrones del país han manifestado su total indignación y han exigido al Ministerio de Salud que se reconsidere esta medida. Han realizado diversas manifestaciones y han enviado cartas al Ministerio, expresando su preocupación y solicitando una reunión para discutir esta situación. Además, han recibido el apoyo de diversas organizaciones y de la comunidad en general, quienes reconocen la importancia de la matronería en la atención de la salud de las mujeres.
Es necesario que el Ministerio de Salud escuche las demandas de las matronas y matrones y que se trabaje en conjunto para encontrar una solución que beneficie a todas las partes involucradas. La matronería es una profesión fundamental en la atención de la salud de las mujeres y su labor no puede ser reemplazada por otras áreas de la salud. Es importante valorar y reconocer su importante rol en la sociedad y garantizar que puedan seguir ejerciendo en todas las áreas en las que están capacitadas.
En conclusión, la publicación del Decreto Exento N°243 ha generado una total indignación entre las matronas y matrones del país, quienes ven en esta medida una desvalorización de su profesión y un impacto negativo en






