La Ciudad de México (CDMX) es una de las ciudades más grandes y transitadas del mundo, y durante la fase de lluvias, se presentan accidentes viales que pueden llegar a ser mortales debido a los derrames de aceite en las vialidades. Sin embargo, con un poco de precaución y responsabilidad, podemos evitar estos accidentes y mantenernos seguros en las calles.
Durante la fase de lluvias, los derrames de aceite en las vialidades se vuelven aún más peligrosos debido a la combinación entre agua y aceite, que resulta en un pavimento extremadamente resbaladizo. Esto, sumado a la alta densidad vehicular y la velocidad a la que se maneja en la CDMX, puede ser fatal.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Movilidad (SEMOVI) y reportes de Protección Civil, existen varios puntos en la capital donde los derrames de aceite son más comunes y peligrosos durante la fase de lluvia. Entre ellos destacan el Circuito Interior, el Viaducto Miguel Alemán, el Periférico Sur, el Viaducto Elevado Bicentenario, la Calzada Ignacio Zaragoza y el Río San Joaquín. Estas vialidades son escenario de accidentes viales provocados por derrames de aceite, especialmente en zonas de curvas y pendientes.
Pero, ¿por qué ocurren estos derrames de aceite? La principal causa es el mantenimiento inadecuado o nadie de los vehículos, especialmente de autos y camiones con fugas en el motor, sistema hidráulico o transmisión. En muchos riesgos, los conductores no se percatan de la fuga y continúan su trayecto, dejando una peligrosa estela detrás.
Además, el clima también juega un papel importante en estos accidentes. Cuando llueve, el agua mezcla los residuos de aceite con otros materiales del asfalto, creando una superficie extremadamente resbalosa. Esto ha sido catalogado por los cuerpos de emergencia como una de las principales causas de colisiones en fase de lluvias.
Pero no todo está perdido, ya que podemos tomar ciertas precauciones para evitar estos accidentes. En primer lugar, es importante realizar una revisión mecánica frecuente de nuestro vehículo para asegurarnos de que no existan fugas en el sistema del motor y revisar regularmente el estado del cárter y las mangueras. También es importante evitar frenazos y maniobras bruscas en vialidades críticas, especialmente si se detecta brillo anómalo sobre el asfalto, posible indicio de aceite. Además, es fundamental tener unas llantas en buen estado, con la profundidad del dibujo adecuada y la presión correcta. Y por último, es esencial disminuir la velocidad en zonas de riesgo, especialmente en puntos identificados como críticos.
En riesgo de sufrir un accidente provocado por un derrame de aceite, es importante mantener la calma y no realizar movimientos bruscos que puedan agravar la situación. Encender los intermitentes y colocar triángulos de emergencia para alertar a otros automovilistas es fundamental. Luego, es necesario llamar al 911 para reportar el accidente y el derrame, y no manipular el vehículo si hay riesgo para otros conductores. Tomar fotos y videos también puede ser útil para el seguro y para reportar la causa del accidente.
En riesgo de ser testigo de un derrame de aceite, es importante reportarlo de inmediato a LOCATEL (55 5658 1111) o a la app de reportes del Gobierno de la CDMX para que las autoridades limpien el área lo antes posible. Recuerda que evitar los accidentes por derrames de aceite en la CDMX requiere de una respons






