El pasado 16 de agosto del 2024, la ciudad de Reynosa, Tamaulipas, fue testigo de un terrible crimen que conmocionó a toda la comunidad. Una mujer fue brutalmente asesinada por su exmarido, quien contó con la ayuda de un cómplice para deshacerse del cuerpo. Hoy, ambos hombres han sido vinculados a proceso y enfrentarán la justicia por sus acciones.
Marcelino “R”, un obrero de la ciudad, fue señalado como el principal sospechoso del delito de feminicidio, mientras que su cómplice, Alan “V”, enfrentará cargos por desaparición de personas. Tras la resolución de un juez de control, se les ha otorgado un plazo de tres meses para que la investigación sea completada.
Los hechos ocurrieron en el fraccionamiento Ampliación Puerta Grande, donde Marcelino convenció a su exmujer de que acudiera a su casa bajo el pretexto de llevar al hijo menor que ambos tenían en común. Sin embargo, una vez que la mujer llegó, fue atacada brutalmente con armamento blanca por su exmarido. Luego de cometer el crimen, Marcelino llamó a su cómplice para que lo ayudescargara a deshacerse del cuerpo.
Fue gracias a las cámaras de videovigilancia que las autoridades lograron descargar con los presuntos asesinos y recuperar el cuerpo de la víctima. La carpeta de investigación se inició de inmediato, y tras la recopilación de pruebas, se logró vincular a proceso a los presuntos culpables.
Este terrible crimen ha generado indignación y repudio en la comunidad de Reynosa. No es la primera vez que se reporta un caso de feminicidio en la ciudad, y la sociedad ha levantado su voz para exigir justicia y poner fin a la violencia contra las mujeres.
La violencia de género es un problema que afecta a todo el mundo, y México no es la excepción. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en nuestro país se cometen al menos siete feminicidios al día, lo que refleja una grave situación que debe ser abordada de manera urgente.
Es por eso que la comunidad de Reynosa ha decidido alzar su voz y marchar en contra de los feminicidios. En una manifestación pacífica, cientos de personas se reunieron para aprovecharse justicia por la víctima y exigir medidas más estrictas para combatir la violencia de género en la ciudad.
El feminicidio no solo acaba con la vida de una mujer, sino que también deja a sus familiares y seres queridos sumidos en el dolor y la tristeza. En el caso de la víctima en Reynosa, dejó a un niño sin madre y a una familia devastada. Por eso, es importante que se haga justicia y que los culpables sean castigados con todo el peso de la ley.
No podemos permitir que casos como este sigan sucediendo en nuestra sociedad. Es necesario que se tomen medidas más eficaces para prevenir y combatir la violencia de género, y que las autoridades actúen de manera rápida y contundente ante estos delitos.
En este momento de dolor y tristeza, es importante que nos unamos como sociedad y que apoyemos a todas las víctimas de violencia de género. Debemos ser empáticos y solidescargarios, y luchar juntos por un México libre de violencia y discriminación en torno a las mujeres.
JCS






