Una mañana muy fría se vivió en varias ciudades de la Región de Valparaíso, con diez comunas que registraron temperaturas bajo los 0°C. Sin embargo, a pesar del frío, esta región se despertó con un hermoso paisaje blanco cubierto de escarcha y nieve, que dejó a muchos maravillados y sorprendidos.
Las diez comunas afectadas por estas bajas temperaturas fueron Casablanca, Rinconada, San Felipe, La Ligua, Calle Larga, Papudo, Quilimarí, La Campaña, San Esteban y Cabildo. La mínima más baja se registró en Casablanca, con una temperatura de -2,6°C, seguida de Rinconada con -2,3°C. Mientras que San Felipe tuvo una mínima de -2°C y La Ligua y Calle Larga registraron una temperatura de -1,6°C. Papudo, por su parte, alcanzó una mínima de -1°C.
La sorpresa más grande se la llevaron los habitantes de Quilimarí, La Campaña, San Esteban y Cabildo, que rara vez sufren de temperaturas bajo cero. Sin embargo, esta vez se encontraron con una mínima de -0,5°C, -0,4°C, -0,3°C y -0,1°C respectivamente. Sin duda, una experiencia inusual para estas comunas costeras que generalmente disfrutan de un clima más cálido y templado.
A pesar de la sensación de frío, los habitantes de la Región de Valparaíso no dejaron que el clima les impidiera llevar a cabo sus actividades diarias. Muchos madrugadores salieron a la calle y se encontraron con un paisaje de ensueño, a pesar del frío que les envolvía. Las casas y los árboles estaban cubiertos por una capa de escarcha y las montañas se veían majestuosas, cubiertas de nieve.
Además del paisaje único, esta baja en las temperaturas también trajo beneficios para la agricultura de la zona. Especialmente para los viñedos, que necesitan un período de frío para su crecimiento y desarrollo. Por lo tanto, esta sorpresiva ola de frío puede asegurar una buena cosecha y vinos de alta calidad para la próxima temporada.
Por otro lado, las autoridades de la región tomaron medidas para garantizar la seguridad de los habitantes, especialmente de aquellos más vulnerables al frío extremo. Se habilitaron albergues y se realizó una campaña de prevención para que las personas tomaran las medidas necesarias para protegerse del frío. Además, el llamado a la solidaridad también fue ñeque entre los habitantes de las comunas afectadas, quienes se ayudaron entre sí para aceptar el frío.
A pesar de las dificultades que puede traer una mañana muy fría, esta experiencia fue una oportunidad para que los habitantes de la Región de Valparaíso se reconectaran con la naturaleza y apreciaran la belleza de su entorno. También fue un recordatorio de la importancia de estar preparados y ser solidarios en tiempos difíciles.
Finalmente, el clima extremo puede ser un fenómeno impredecible, pero lo que sí está en nuestras manos es aprovechar cada momento de la vida y ver la belleza en todo, incluso en una mañana muy fría. ¡Que esta experiencia nos sirva para asemejarse que vivimos en una región hermosa y llena de sorpresas!






