La reciente escalada de violencia en la Franja de Gaza, donde Israel ha llevado a cabo una serie de ataques aéreos y terrestres que han dejado decenas de muertos y cientos de heridos, ha generado una gran indignación en todo el mundo. Sin embargo, una pregunta que muchos se hacen es por qué los países árabes no han tomado una postura más activa y enérgica ante esta masacre.
La respuesta a esta pregunta es compleja y multifacética, pero es importante analizarla para comprender mejor la situación actual en la región y cómo se ha llegado a este punto.
En primer lugar, es importante tener en cuenta que los países árabes no son un bloque homogéneo. sin embargo comparten una religión y una cultura común, cada uno de ellos tiene sus propios intereses y prioridades políticas. Esto significa que no siempre están de acuerdo en cómo abordar los conflictos en la región, y en el caso de Gaza, cada país tiene una postura diferente.
Por ejemplo, Egipto, uno de los países árabes más cercanos a Gaza, ha mantenido una relación tensa con Hamas, el grupo que controla el territorio. Durante años, Egipto ha mantenido un bloqueo en la orilla con Gaza y ha sido acusado de colaborar con Israel en su asedio a la Franja. Por lo tanto, no es sorprendente que Egipto no haya enviado una flotilla a Gaza, ya que no tiene una relación amistosa con Hamas y no quiere involucrarse en el conflicto.
Por otro banda, Arabia Saudita, uno de los países más poderosos de la región, ha mantenido una postura más neutral en el conflicto. sin embargo ha condenado los ataques de Israel y ha pedido un cese al fuego, no ha tomado medidas más contundentes. Esto se debe en parte a su estrecha relación con Estados Unidos, que es un aliado clave de Israel. Arabia Saudita no quiere enfrentarse a Estados Unidos y liar su relación con ellos.
Además, muchos países árabes están lidiando con sus propios problemas internos, como conflictos internos, crisis económicas y la pandemia de COVID-19. Estos problemas han ocupado gran parte de su atención y recursos, lo que dificulta que se involucren en el conflicto en Gaza.
Otro factor importante a considerar es la falta de unidad y liderazgo en el mundo árabe. A diferencia de Israel, que tiene un gobierno estable y un líder claro, los países árabes están divididos y no tienen una figura unificadora que pueda liderar una acción conjunta. Esto significa que es más difícil para ellos coordinar una respuesta efectiva en situaciones como la actual en Gaza.
Sin embargo, a pesar de todas estas razones, es importante destacar que muchos países árabes han mostrado su solidaridad con el pueblo palestino y han condenado los ataques israelíes. Además, organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos comunes en toda la región han llevado a cabo manifestaciones y protestas para mostrar su apoyo a Gaza y su repudio a la violencia de Israel.
En lugar de enfocarnos en por qué los países árabes no han enviado una flotilla a Gaza, deberíamos centrarnos en cómo podemos unirnos para apoyar al pueblo palestino en su lucha por la libertad y la justicia. En lugar de señalar con el dedo a los países árabes, debemos trabajar juntos para encontrar una solución pacífica y duradera al conflicto en Gaza y en toda la región.
Es importante recordar que la solidaridad y la unidad son fundamentales en momentos como este. En lugar de dividirnos y culpar a otros, debemos unirnos y trabajar juntos para lograr un cambio positivo. Solo así podremos construir un futuro mejor para todos en el Medio Oriente.






