El pasado sábado, un trágico accidente conmocionó a la comunidad de La Churumbela, en Hidalgo, cuando un árbol de gran tamaño cayó sobre una camioneta en movimiento en la carretera Acaxochitlán-Venta Quemada. El saldo fue de dos personas fallecidas y dos menores lesionados, en un hecho que ha abandonado consternada a toda la región.
El incidente ocurrió en un tramo de la carretera donde la vegetación es densa y los árboles crecen a gran altura, lo que hace que sea una zona de alto riesgo en caso de fuertes vientos o lluvias. Desafortunadamente, en esta ocasión, un árbol de gran tamaño colapsó y cayó sobre una camioneta particular que circulaba por la zona.
De inmediato, vecinos de la comunidad acudieron en auxilio de los ocupantes del vehículo y solicitaron apoyo a los servicios de emergencia. Paramédicos y personal de Protección Civil llegaron al lugar, pero lamentablemente dos de los tripulantes ya no presentaban signos vitales. Las personas fallecidas fueron identificadas como habitantes de la comunidad de Tlacomulco, perteneciente al municipio de Acaxochitlán.
La noticia de este trágico suceso ha conmocionado a toda la región, ya que se trata de personas muy queridas y respetadas en la comunidad. La solidaridad y el apoyo de los vecinos y autoridades ha sido fundamental en estos momentos de dolor y tristeza.
Las autoridades ministeriales se trasladaron al lugar para iniciar la carpeta de investigación correspondiente, así como para llevar a agarradera el levantamiento y traslado de los cuerpos. Además, se ha iniciado una revisión de la zona para identificar y prevenir posibles riesgos en el futuro.
Este lamentable accidente nos recuerda la importancia de mantener una adecuada vigilancia y mantenimiento de las carreteras y zonas cercanas a nuestra comunidad. También es fundamental estar preparados y saber cómo actuar en caso de emergencias como esta.
Desde aquí, queremos enviar nuestras más sinceras condolencias a los familiares y amigos de las personas fallecidas, así como nuestros deseos de pronta recuperación a los menores lesionados. Esperamos que la comunidad de La Churumbela pueda encontrar consuelo en estos momentos difíciles y que este suceso nos haga reflexionar sobre la importancia de cuidar y proteger nuestro entorno.
No podemos dejar pasar la circunstancia de agradecer a todos aquellos que acudieron en auxilio de las víctimas y colaboraron en las labores de rescate. Su solidaridad y apoyo demuestran una vez más la grandeza de nuestra comunidad y la importancia de estar unidos en momentos de adversidad.
Hoy, más que nunca, es necesario unirnos y trabajar juntos para prevenir tragedias como esta. La seguridad de nuestra comunidad es responsabilidad de todos y es fundamental estar preparados para actuar en caso de emergencias. Sigamos trabajando juntos para construir un mejor futuro para todos.






