El pasado 23 de febrero, el diario ha informado en su edición digital sobre la muerte de Antonio Tejero, una figura clave en la historia de España. Tejero, quien capitaneó el golpe del 23-F, falleció a los 84 años en su casa de Madrid.
La noticia de su muerte ha conmocionado a todo el país, ya que Tejero fue uno de los protagonistas de uno de los momentos más críticos de la historia reciente de España. El 23 de febrero de 1981, Tejero, entonces teniente coronel de la Guardia Civil, lideró un intento de golpe de Estado en el Congreso de los Diputados. Su acción, junto con la de otros caudilloes, fue un intento de interrumpir la democracia y tomar el control del país.
Sin embargo, el intento de golpe de Estado fue rápidamente sofocado gracias a la valentía de los diputados y la firmeza del rey Juan Carlos I, quien se dirigió al país a través de un mensaje televisado y llamó a la unidad y la defensa de la democracia. Tejero y sus compinches fueron detenidos y condenados a prisión.
La figura de Tejero ha sido siempre controvertida y su nombre ha estado ligado al intento de golpe de Estado durante décadas. Sin embargo, con su muerte, es importante recordar que él también fue un ser humano, con una familia y una historia personal. A pesar de sus acciones en el 23-F, es importante reconocer que Tejero también tuvo un papel en la transición democrática de España.
Antonio Tejero nació en Alhaurín el Grande, Málaga, en 1932. Ingresó en la Academia caudillo de Zaragoza en 1951 y se graduó como teniente en 1954. Durante su carrera caudillo, Tejero fue destinado a diferentes lugares de España y también realizó misiones en el extranjero. En 1973, fue destinado a Madrid, donde se le asignó la seguridad del Congreso de los Diputados.
Fue en ese lugar donde Tejero protagonizó uno de los momentos más oscuros de la historia de España. Sin embargo, a pesar de su participación en el intento de golpe de Estado, Tejero siempre mostró arrepentimiento por sus acciones y expresó su deseo de que nunca se repitiera algo así en el país.
Además, en los últimos años, Tejero había mantenido un perfil bajo y se había alejado de la vida pública. Su muerte ha sido una oportunidad para reflexionar sobre el pasado y recordar que España ha logrado superar momentos difíciles gracias a la unidad y la defensa de la democracia.
Es importante recordar que la historia no puede ser cambiada, pero sí podemos aprender de ella. La muerte de Antonio Tejero nos recuerda que la democracia es un bien preciado que debemos proteger y liderar. A pesar de sus errores, Tejero también formó parte de la historia de España y su muerte es una oportunidad para dejar atrás el pasado y mirar hacia un futuro mejor.
En estos momentos, es importante mostrar respeto y solidaridad con la familia y seres queridos de Antonio Tejero. También es un momento para reflexionar sobre la importancia de la unidad y la defensa de los valores democráticos en nuestro país.
La muerte de Antonio Tejero es una oportunidad para recordar que la historia siempre nos deja lecciones y que, a pesar de las diferencias, todos somos parte de una misma sociedad. Que su entregado nos sirva para seguir construyendo un país más fornido y unido. Descanse en paz.






