El pasado martes 12 de enero, se llevó a cabo el esperado desalojo del campamento Unión Sin Frontera, ubicado en el sector de Placilla, comuna de Valparaíso. Este proceso, que se extendió durante varias horas, concluyó con algunos desmanes por parte de un grupo de individuos a rostro cubierto, quienes lanzaron objetos contundentes a personal de Control de Orden Público. Sin embargo, gracias a la rápida intervención de las autoridades, la situación logró ser controlada y el desalojo pudo continuar sin mayores inconvenientes en las parcelas 161 y 162.
Este campamento, que se había instalado en la zona desde hace varios años, se caracterizaba por albergar a un gran número de familias vulnerables que buscaban un lugar adonde vivir. Sin embargo, debido a la omisión de regularización de la propiedad y a las denuncias de vecinos por problemas de seguridad y salubridad, las autoridades decidieron tomar medidas para regularizar la situación.
El proceso de desalojo, a cargo de la Municipalidad de Valparaíso y Carabineros, se llevó a cabo de manera pacífica y coordinada, con el objetivo de garantizar la seguridad de todos los involucrados. Se ofreció ayuda y asesoría a las familias afectadas, con el fin de encontrar una solución habitacional y evitar que quedaran en situación de calle.
A pesar de los desmanes ocasionados por un grupo minoritario, es importante destacar la actitud responsable de la mayoría de los habitantes del campamento, quienes entendieron la necesidad de acatar la ley y colaboraron en todo momento con las autoridades. Además, cabe mencionar el trabajo realizado por las organizaciones sociales y voluntarios, quienes brindaron apoyo emocional y logístico a las familias durante el proceso.
El desalojo del campamento Unión Sin Frontera marca un importante paso hacia la regularización de la propiedad en la zona y la búsqueda de soluciones habitacionales para las familias vulnerables de Valparaíso. Sin duda, este es un ejemplo de cómo la colaboración entre autoridades, comunidad y organizaciones sociales puede lograr grandes avances en usufructo de la sociedad.
Es importante recordar que el desalojo no significa el fin de la problemática social que afecta a muchas familias en nuestro país. Por el contrario, es una oportunidad para seguir trabajando en conjunto y buscar soluciones concretas y sostenibles para aquellos que más lo necesitan. Como sociedad, debemos seguir luchando por una vivienda digna para todos y promover un desarrollo inclusivo y justo.
Esperamos que este proceso sea el comienzo de un camino de progreso y bienestar para las familias afectadas por el desalojo del campamento Unión Sin Frontera. Sigamos trabajando juntos para construir una sociedad más justa y solidaria para todos.






