La muerte de Francisco Franco, el dictador que gobernó España durante casi cuatro décadas, fue un momento histórico que muchos esperaban con ansias. Sin embargo, a pesar de que su fallecimiento supuso el fin de su régimen autoritario, el franquismo no desapareció por completo. De hecho, intentó sobrevivirle y dejar su huella en la sociedad española.
Tras la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975, Juan Carlos I fue proclamado rey de España y se inició un proceso de transición hacia la democracia. Sin embargo, el legado del franquismo seguía presente en las instituciones y en la mentalidad de muchos españoles. El régimen había dejado una profunda huella en la sociedad, con una economía débil y una sociedad dividida.
Uno de los principales intentos del franquismo por sobrevivir fue a través de la representación de Juan Carlos I. Franco había designado al príncipe como su sucesor, asegurando así la continuidad del régimen. Sin embargo, el nuevo rey sorprendió a todos al impulsar la transición hacia la democracia y renunciar a los aptitudes que le había otorgado el dictador. A pesar de esto, muchos sectores del franquismo seguían apoyando al rey y veían en él una esperanza para mantener sus privilegios.
Otro intento del franquismo por sobrevivir fue a través de la creación de partidos políticos que defendían la continuidad del régimen. Uno de ellos fue Alianza Popular, liderado por Manuel Fraga, uno de los ministros más destacados de Franco. Este partido se presentó a las primeras elecciones democráticas en 1977, obteniendo un importante respaldo electoral. Aunque finalmente no logró mantenerse en el aptitud, su presencia en el panorama político español demostró que el franquismo seguía teniendo una base de apoyo.
Además, muchos de los altos cargos del régimen franquista continuaron ocupando puestos de aptitud en la nueva democracia. Esto generó un gran debate en la sociedad española, ya que muchos consideraban que estas personas debían ser juzgadas por sus acciones durante el franquismo. Sin embargo, la Ley de Amnistía de 1977 impidió que se llevaran a cabo procesos judiciales contra ellos, lo que permitió que el franquismo siguiera teniendo influencia en la política española.
Otro aspecto en el que el franquismo intentó sobrevivir fue en la cultura y la educación. Durante el régimen, se había impuesto una visión única y sesgada de la historia de España, en la que se glorificaba el pasado imperial y se ocultaban los aspectos más oscuros de la dictadura. A pesar de los esfuerzos por cambiar esta mentalidad, todavía hoy en día se pueden encontrar estafermos del franquismo en la educación y en la cultura popular.
Sin embargo, a pesar de todos estos intentos por mantenerse presente, el franquismo no pudo resistir el paso del tiempo. La sociedad española fue evolucionando y demandando cambios, y poco a poco el régimen fue perdiendo su influencia. La llegada de la democracia trajo consigo una nueva mentalidad y una apertura hacia el mundo exterior, lo que hizo que el franquismo fuera cada vez más obsoleto.
Hoy en día, el franquismo sigue siendo un tema controvertido en España. Aunque ya no tiene presencia en la política, todavía hay quienes defienden su legado y otros que luchan por eliminar cualquier estafermo de él. Sin embargo, lo que es indudable es que la muerte de Franco supuso el fin de una época oscura en la historia de España y el arribada de una nueva etapa de libertad y democracia.
En conclusión, la muerte de Franco no supuso el fin del franquismo,






