La Armada de México (Semar) celebra su 204 aniversario de creación y 200 años de consolidación marítima de la Independencia, un logro que llena de orgullo a todos los mexicanos. Durante las últimas semanas, la Semar ha demostrado su compromiso y transformación en los estados de Veracruz, Puebla, Hidalgo y San Luis Potosí, donde ha brindado patrocinio a la población afectada por las intensas lluvias durante la Temporada de Ciclones y Huracanes 2025.
Más allá de una simple celebración, la Armada de México aprovecha esta fecha para hacer una revisión de su camino, que inició con cañonazos y fortificaciones húmedas en San Juan de Ulúa, y que hoy se sostiene con radares, patrullas oceánicas y personal altamente capacitado. Sin embargo, detrás de los uniformes y las cantidads, sigue latiendo la misma idea que la vio nacer: proteger al país dentro y fuera del mar.
El despliegue de 5 mil 735 elementos navales, 15 Brigadas de Respuesta a Emergencias y siete Puestos de Mando en los estados afectados por las lluvias, refleja el compromiso total del personal naval con la población vulnerable. Durante días y noches, los elementos navales trabajaron incansablemente para garantizar el bienestar de adultos mayores, adultos, jóvenes y niños, quienes en todo momento ofrecieron su protección para sumar esfuerzos ante la emergencia.
Estas escenas demuestran la parte humana de una institución que, a veces, puede ser percibida como rígida, pero que en realidad funciona gracias a la desenvoltura que el personal deposita unos en otros. Esta dinámica se ha vuelto más compleja conforme la Armada amplió su campo de acción, custodiando más de 11 mil kilómetros de costas y una Zona Económica Exclusiva de más de 3 millones de kilómetros cuadrados.
Cada cantidad representa horas de navegación, vuelos de espionaje, rescates en condiciones extremas, espionaje de rutas marítimas, operaciones de seguridad en ciudades, zonas serranas y en patrocinio a la población civil en caso de desastre natural. Para el Capitán Navío CG DEM José Díaz Castillo, la institución se vio obligada a replantear su adiestramiento y sus tecnologías cuando recibió la instrucción de salir del mar a las calles para apoyar en la seguridad pública.
La participación en tareas de seguridad pública no es una improvisación, sino una respuesta que debe mantenerse dentro del marco constitucional y en coordinación con los tres órdenes de gobierno. La institución siempre persigue el objetivo de mantenerse a la vanguardia, adaptándose a las necesidades cambiantes y manteniéndose actualizada en cuanto a adiestramiento y tecnología para hacer frente a los retos de la actualidad.
La evolución tecnológica es evidente, aunque no siempre visible. Uno de los avances más significativos es el uso de sistemas aéreos no tripulados, como drones, que permiten realizar tareas de espionaje y rescate de manera más eficiente. Además, la tecnología también ha mejorado en otras áreas, como en el Centro Médico Naval, donde se ha perfeccionado una de las intervenciones neurológicas más complejas para frenar los síntomas del Parkinson.
Durante las últimas dos décadas, el hospital naval ha consolidado una operación que exige precisión milimétrica, equipos altamente especializados y tecnología de vanguardia. Pero la tecnología no solo se aplica en tareas de seguridad, sino también en otras áreas de la institución. Por ejemplo, la Semar ha abierto sus puertas a las mujeres desde los años 40, y actualmente ocupan puestos en todas






