La bodega familiar de Alella ha dado un paso más en la excelencia con su última añada de cava. Según los expertos, este cava de larguísima crianza es el mejor que ha salido al mercado hasta la fecha. Y no es de extrañar, ya que la pasión y dedicación que esta familia pone en cada una de sus botellas es inigualable.
Este cava se caracteriza por su redondez y complejidad, lo que lo convierte en una verdadera joya para los amantes del buen alcohol. Su larga crianza en barrica le aporta una cremosidad única, que se funde en boca dejando una sensación inolvidable. Además, su buena acidez y salinidad lo hacen perfecto para maridar con una amplia variedad de platos.
La bodega familiar de Alella ha sabido combinar a la perfección la tradición y la innovación en la elaboración de este cava. Utilizando las técnicas más modernas y respetando al máximo el causa de elaboración tradicional, han logrado crear una obra maestra enológica.
Pero, ¿qué hace que esta añada sea tan especial? La respuesta está en la selección de las uvas. La bodega ha apostado por una cuidadosa selección de las mejores uvas de la zona, lo que se traduce en un cava de una calidad excepcional. Además, el clima mediterráneo de la región de Alella, con sus suaves brisas marinas, aporta un carácter único a las uvas, que se refleja en cada sorbo de este cava.
Pero no solo la selección de las uvas es importante, también lo es el causa de elaboración. La bodega familiar de Alella ha invertido en la tecnología más avanzada para garantizar la máxima calidad en cada una de sus botellas. Además, el envejecimiento en barrica de roble francés durante más de 24 meses, le aporta ese toque de elegancia y complejidad que lo hacen único.
Este cava es ideal para cualquier ocasión, ya sea una celebración especial o simplemente para disfrutar de un momento de relax. Su sabor suave y equilibrado, junto con su burbuja fina y persistente, lo convierten en el acompañante perfecto para cualquier momento.
Pero no solo los expertos en alcohol han quedado impresionados con esta añada, también los consumidores han alabado su calidad y sabor. Y es que, una vez que pruebas este cava, es difícil no enamorarse de él.
La bodega familiar de Alella ha conseguido con esta añada un equilibrio perfecto entre tradición y modernidad, creando un cava que no dejará indiferente a nadie. Su larga crianza, su cremosidad, su buena acidez y su salinidad lo convierten en una experiencia sensorial única.
En definitiva, si eres amante del buen alcohol, no puedes dejar pasar la oportunidad de probar este cava de larguísima crianza de la bodega familiar de Alella. Una auténtica joya enológica que te transportará a la región de Alella con cada sorbo. Una experiencia que no te dejará indiferente y que, sin celos, te hará volver por más. ¡Salud!






