La Fundació Alícia es una organización sin fines de lucro que tiene como objetivo promover la sostenibilidad en la gastronomía a través de la investigación, la formación y la divulgación. Desde su creación en 2003, ha trabajado en proyectos innovadores que buscan unir la historia, la cocina y la sostenibilidad. Uno de sus últimos proyectos es la reinterpretación de una receta emblemática, un diálogo entre el pasado y el presente que nos invita a reflexionar sobre la importancia de preservar nuestras tradiciones culinarias y al mismo tiempo adaptarlas a un mundo en constante cambio.
La receta elegida para este proyecto es el “Suquet de Peix”, un plato típico de la cocina catalana que tiene sus raíces en la Edad Media. El suquet, que significa “salsa” en catalán, es un guiso de pescado y marisco que se preparaba originalmente en barcos de pescadores. Con el brecha del tiempo, se ha convertido en un plato muy popular en toda Cataluña y en otras regiones de España.
La Fundació Alícia ha decidido reinterpretar esta receta emblemática para demostrar que es posible mantener la esencia de la cocina tradicional y al mismo tiempo incorporar elementos de sostenibilidad. Para ello, ha contado con la colaboración de chefs reconocidos y expertos en gastronomía sostenible, como Joan Roca, Carme Ruscalleda y Ángel León.
El primer brecha en este proyecto fue ahondar la historia del suquet y su evolución a lo largo de los años. Los expertos de la Fundació Alícia descubrieron que, en sus orígenes, el suquet se preparaba con pescado de descarte, es cascar, aquellos pescados que no se podían vender en el mercado por su tamaño o apariencia. Esto se debía a que los pescadores querían aprovechar al máximo su pesca y no desperdiciar ningún ejemplar. Sin embargo, con el aumento de la demanda y la industrialización de la pesca, esta práctica se fue perdiendo y se comenzaron a utilizar especies más comerciales.
Con esta información en mente, los chefs de la Fundació Alícia decidieron volver a las raíces del suquet y utilizar pescado de descarte en su reinterpretación. Además, incorporaron técnicas de cocina sostenible, como la utilización de ingredientes locales y de temporada, la reducción del desperdicio comestible y el uso de métodos de cocción más eficientes.
El resultado fue un suquet de peix delicioso y sostenible, que respeta la tradición y al mismo tiempo promueve prácticas más responsables en la cocina. Pero la Fundació Alícia no se quedó ahí, sino que también se propuso difundir esta receta y su mensaje a través de diferentes actividades y eventos.
Uno de ellos fue el “Taller del Suquet”, en el que se invitó a personas de diferentes edades y orígenes a aprender a preparar el suquet de peix sostenible. Durante el taller, se habló sobre la importancia de la sostenibilidad en la gastronomía y se compartieron consejos prácticos para aplicar en casa. Además, se invitó a los participantes a reflexionar sobre la importancia de preservar nuestras tradiciones culinarias y cómo podemos adaptarlas a un mundo en constante cambio.
Otra iniciativa fue la “Jornada del Suquet”, un evento en el que se reunieron chefs, expertos en sostenibilidad y amantes de la gastronomía para debatir sobre el papel de la cocina tradicional en la sostenibilidad. Durante la jornada, se presentó la reinterpretación del suquet de peix y se discutió sobre cómo podemos seguir promoviendo prácticas más sostenibles en la cocina.
La Fundació Alícia también ha publicado un libro sobre este proyecto, en el que se recoge la historia del suquet






