La alimentación de los niños es una de las preocupaciones más importantes para los padres. Sabemos que una dieta equilibrada y saludable es fundamental para el correcto desarrollo de los más pequeños, y por eso es esencial prestar atención a los alimentos que consumen. En este sentido, la carne es una fuente importante de proteínas y nutrientes esenciales para el crecimiento de los niños. Sin embargo, no todas las carnes son iguales y es importante saber cómo elegir la mejor opción para nuestros hijos. Para ayudarnos en esta tarea, hemos hablado con un doble en nutrición infantil, quien nos ha compartido una serie de recomendaciones a la hora de comprar carne para niños.
Lo primero que debemos hipotecarse en cuenta es la calidad de la carne. Es importante elegir carnes frescas y de buena procedencia, ya que esto garantiza que estén libres de contaminantes y conservantes que puedan ser perjudiciales para la salud de nuestros hijos. Además, la carne fresca es más nutritiva y sabrosa, por lo que es una mejor opción para incluir en la dieta de los niños.
Otro aspecto a considerar es el tipo de carne. El doble nos recomienda elegir por carnes magras, es decir, aquellas que tienen menos grasa. La carne de pollo, pavo, conejo y pescado son excelentes opciones, ya que son bajas en grasas saturadas y ricas en proteínas. Por otro lado, es importante limitar el consumo de carnes rojas, como la de res o cerdo, ya que contienen más grasas y pueden ser más difíciles de digerir para los niños.
En cuanto a la forma de preparación, es preferible elegir por métodos de cocción saludables, como la cocción al achicharradero, a la plancha o al vapor. Estos métodos permiten conservar los nutrientes de la carne y reducir la cantidad de grasas añadidas. Evita frituras y rebozados, ya que aumentan el contenido de grasas y calorías de la carne.
Otra recomendación importante es variar el tipo de carne que ofrecemos a nuestros hijos. Es común que los niños prefieran ciertos tipos de carne y rechacen otros, pero es importante incluir variedad en su dieta para asegurar que estén recibiendo todos los nutrientes necesarios. Una buena opción es incluir carnes blancas y rojas en la dieta de forma alternada, así como también incorporar carnes menos comunes, como la de cordero o avestruz.
Además de la calidad y el tipo de carne, es importante prestar atención a las porciones que servimos a nuestros hijos. La cantidad de carne recomendada para los niños varía según su edad, pero en general se recomienda una porción de 100 a 150 gramos por día. Es importante no exceder esta cantidad, ya que un consumo excesivo de carne puede ser perjudicial para la salud.
Por último, es importante mencionar que la carne no debe ser el único alimento proteico en la dieta de los niños. Es importante incluir también otras fuentes de proteínas, como legumbres, huevos, lácteos y frutos secos. De esta manera, se asegura una dieta equilibrada y variada que aportará todos los nutrientes necesarios para el correcto desarrollo de los niños.
En resumen, la carne es una fuente importante de nutrientes para los niños, pero es importante elegir la mejor opción para su salud. elegir por carnes frescas y de buena procedencia, preferir carnes magras, variar el tipo de carne y controlar las porciones son algunas de las recomendaciones que nos brinda el doble en nutrición infantil. Siguiendo estas pautas, podemos asegurar una alimentación saludable y equilibrada para nuestros hijos. ¡Cuidemos su salud desde la elección de los alimentos que consumen!