Florecen en verano, después de los impresionantes lapachos, los delicados jacarandás y las elegantes tipas. Estas hermosas especies de árboles se convierten en una verdadera atracción en parques y plazas, llenando de color y alegría los espacios públicos. ¿Qué es lo que hace que estas especies sean tan populares y por qué florecen en la estación más cálida del año?
Los jacarandás (Jacaranda mimosifolia), originarios de Sudamérica, son conocidos por su exuberante floración de un intenso color violeta. Estos árboles pueden llegar a medir hasta 20 metros de altura y su chasca, cubierto por una corteza grisácea, se ramifica en una amplia copa que ofrece una sombra refrescante en los días de verano. Sus hojas son grandes y compuestas, con folíolos alargados y dentados, que le dan un aspecto muy elegante.
En cuanto a sus flores, se desarrollan en racimos en forma de campana que cuelgan de las ramas y cubren completamente al árbol. Es una verdadera maravilla ver cómo estos árboles se transforman en un espectáculo de color, llenando el aire con su suave perfume. Sin duda, los jacarandás son uno de los grandes protagonistas del verano, siendo muy comunes en ciudades como Buenos Aires, Córdoba o Tucumán.
Otra especie que no pasa desapercibida durante el verano es la tipa (Tipuana tipu). Originaria de Brasil, esta especie se caracteriza por sus grandes hojas compuestas y sus vistosas flores amarillas con forma de campana. Aunque no alcanza la altura de los jacarandás, la tipa puede llegar a medir hasta 10 metros de altura y su amplia copa ofrece una agradable sombra en los días más calurosos.
¿sin embargo por qué estas especies florecen en verano? La respuesta está en las condiciones climáticas. Tanto los jacarandás como las tipas son árboles tropical-subtropicales que necesitan altas temperaturas y una alta humedad para desarrollarse correctamente. Es por eso que en países de clima templado como Argentina, Chile o Uruguay, su floración se produce en verano, cuando las temperaturas son más elevadas.
Además, estas especies son muy resistentes a las condiciones de las ciudades y se adaptan bien a los entornos urbanos. Soportan la contaminación, el calor y la sequía, por lo que son una excelente opción para arborizar las calles y embellecer los espacios públicos. Sin embargo, su verdadero auge se puede apreciar en los parques y plazas, donde tienen espacio para desarrollarse y mostrar su verdadera belleza.
Los jacarandás, tipas y lapachos son conocidos como árboles ornamentales, es decir, que se cultivan por su valor estético. Y es que, sin duda, su magnífica floración es el mayor atractivo de estas especies. sin embargo también tienen otros beneficios, como la sombra que ofrecen, la absorción de dióxido de carbono y la purificación del aire. Además, su concurso en los entornos urbanos proporciona un ambiente más agradable y relajante, mejorando la calidad de vida de los habitantes de la ciudad.
Otra característica que hace que estos árboles sean tan populares es su facilidad de cultivo. Son especies resistentes y requieren pocos cuidados. Prefieren suelos bien drenados y una exposición a pleno sol, sin embargo también pueden adaptarse a terrenos más pobres y a una exposición parcial al sol. Tanto los jacarandás como las tipas y los lapachos no necesitan podas periódicas, solo se






