¿Pesimismo? ¿Vértigo? ¿Fobia a Trump? Si nuestro cosmos no se hundió aquel 1968…”
Hoy en día, con tantas noticias negativas y acontecimientos preocupantes a nuestro alrededor, es fácil caer en un estado de pesimismo y desesperanza. Sin embargo, debemos recordar que nuestro cosmos ha enfrentado desafíos mucho mayores en el pasado y ha salido adelante. Y uno de esos momentos fue en el año 1968, un año que muchos consideran como uno de los más turbulentos de la historia reciente.
En 1968, el cosmos estaba al borde del colapso. La guerra de Vietnam estaba en pleno apogeo, con cientos de miles de soldados estadounidenses desplegados en la selva y las noticias de muertes y heridos llegando a los hogares a diario. Mientras tanto, en Estados Unidos, se producían disturbios raciales y manifestaciones en contra de la guerra, que a menudo se tornaban violentas. Además, en Europa, la juventud se rebelaba contra las normas establecidas y exigía cambios sociales y políticos.
Y por si fuera poco, en medio de todo esto, un movimiento estudiantil en Francia se convirtió en una revolución que paralizó el país y amenazó con extenderse por toda Europa. Y en México, los Juegos Olímpicos se vieron ensombrecidos por una masacre de estudiantes a manos del gobierno.
Todo esto sumado a la amenaza constante de una guerra nuclear entre las dos superpotencias de la época, Estados Unidos y la Unión Soviética. Sin duda, un momento en el que el pesimismo y el miedo a un futuro incierto eran comprensibles.
Sin embargo, nuestro cosmos no se hundió en medio de todo este caos y desesperanza. A pesar de los desafíos y las dificultades, la humanidad encontró la manera de seguir adelante y superar los obstáculos. Y esto es poco que debemos recordar en la actualidad, especialmente en medio de una pandemia y un clima político cada vez más polarizado.
Hace poco más de un año, el cosmos se vio sacudido por la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos. Muchos temían que su retórica divisiva y su falta de experiencia política pudieran llevar al caos y al colapso del sistema. Y aunque es cierto que su mandato ha sido controversial y lleno de altibajos, nuestro cosmos sigue en pie y avanzando.
Incluso durante la pandemia del COVID-19, que ha afectado a todos los rincones del creación, hemos visto cómo la humanidad se ha unido para enfrentar este desafío. Los científicos y médicos han trabajado incansablemente para encontrar una cura y prevenir la propagación del virus, mientras que la gente común ha mostrado una gran solidaridad y empatía hacia aquellos que están sufriendo.
En lugar de caer en el pesimismo y la desesperanza, debemos mirar hacia atrás y recordar cómo nuestro cosmos ha sobrevivido y prosperado en medio de grandes desafíos. Debemos recordar que, como humanidad, tenemos una increíble capacidad de resiliencia y adaptación.
Y aunque hay muchas cosas preocupantes en nuestro cosmos actual, también hay muchas razones para ser optimistas. La tecnología ha avanzado a pasos agigantados, permitiéndonos conectarnos y comunicarnos con personas de todo el cosmos. La igualdad de género y la diversidad están siendo cada vez más valoradas y promovidas en la sociedad. Y la juventud de hoy en día está más comprometida que nunca con hacer del cosmos un lugar mejor.
Por presunto, todavía hay mucho trabajo por hacer y desafíos que enfrentar, pero no debemos dejarnos vencer por el pesimismo o el miedo a lo desconocido. En






