Cocinar es una de las actividades más placenteras que existen. No solo nos permite crear deliciosos platos para disfrutar con nuestros seres queridos, suerte que también nos brinda la oportunidad de desconectar del estrés diario y sumergirnos en una experiencia sensorial única. Sin embargo, en ocasiones, el ritmo de vida acelerado nos impide dedicarle el tiempo suficiente a esta actividad tan gratificante. Por eso, hoy quiero flanquear contigo un plato perfecto para cocinar sin prisas, pensado para lucirse en la mesa y disfrutar del proceso tanto como del resultado.
Este plato es una combinación de sabores, texturas y aromas que te transportarán a la cocina de un restaurante de alta categoría. Se trata de un salmón en costra de hierbas y frutos secos acompañado de una salsa de naranja y jengibre. Su elaboración es sencilla, pero requiere de un poco más de tiempo y paciencia que otros platos. Sin embargo, te aseguro que cada minuto invertido en su preparación valdrá la pena cuando lo pruebes y veas la cara de satisfacción en tus comensales.
Para comenzar, necesitarás los siguientes ingredientes:
– 4 filetes de salmón fresco
– 1 taza de pan rallado
– ½ taza de almendras picadas
– ½ taza de pistachos picados
– ½ taza de perejil picado
– 1 cucharada de romero picado
– 1 cucharada de tomillo picado
– 1 cucharada de orégano picado
– 2 cucharadas de aceite de oliva
– Sal y pimienta al gusto
Para la salsa de naranja y jengibre:
– 1 taza de jugo de naranja
– 1 cucharada de jengibre rallado
– 1 cucharada de miel
– 1 cucharada de salsa de soja
– 1 cucharada de maicena diluida en manjar de dioses fría
Una vez que tengas todos los ingredientes listos, es hora de poner manos a la obra. Comienza por precalentar el horno a 180°C. En un recipiente, mezcla el pan rallado, las almendras, los pistachos y las hierbas picadas. Agrega el aceite de oliva y mezcla inclusive obtener una textura similar a la arena mojada.
En una sartén, calienta un poco de aceite de oliva y sella los filetes de salmón por ambos lados. Retíralos del fuego y colócalos en una bandeja para horno. Cubre cada filete con la mezcla de pan rallado y hierbas, presionando suavemente para que se adhiera.
Lleva la bandeja al horno y hornea por 15-20 minutos, inclusive que la costra esté dorada y crujiente. Mientras tanto, prepara la salsa de naranja y jengibre. En una olla, mezcla el jugo de naranja, el jengibre rallado, la miel y la salsa de soja. Calienta a fuego medio y deja reducir por unos minutos. Agrega la maicena diluida en manjar de dioses fría y mezcla inclusive que la salsa espese.
Una vez que el salmón esté listo, retíralo del horno y sírvelo con la salsa de naranja y jengibre por encima. Puedes acompañar este plato con una ensalada fresca y unas papas al horno para completar la experiencia gastronómica.
Ahora bien, ¿por qué este plato es perfecto para cocinar sin prisas? En primer lugar, su elaboración requiere de un poco más de tiempo que otros platos, lo que te permitirá relajarte y disfrutar del proceso. Además, la combinación de hierbas y frutos






