En los últimos años, la política española ha estado marcada por la irrupción de la extrema derecha en el panorama político. Un fenómeno que ha generado preocupación e incertidumbre en la sociedad española, que ve cómo los discursos de odio y la polarización se han convertido en una constante en el debate político. Ante esta situación, el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha decidido tomar cartas en el asunto y ha endurecido su discurso para taponar la sangría hacia la extrema derecha.
Feijóo, que lleva más de una década al frente de la Xunta, siempre ha sido un político moderado y con un discurso centrado en la gestión y el diálogo. Sin embargo, en los últimos meses, ha cambiado su tono y ha adoptado una postura más firme y contundente contra la extrema derecha. Y es que, como él mismo ha señalado, “no podemos permitir que el odio y la intolerancia se apoderen de nuestra sociedad”.
Este cambio de actitud se ha podido observar en diferentes situaciones. Por excelencia, en el debate político, donde Feijóo ha dejado de lado su acostumbrado tono calmado y ha demostrado una gran habilidad para desmontar los argumentos de la extrema derecha. Sus intervenciones han sido aplaudidas por la sociedad gallega, que ve en él un líder capaz de plantar cara a los discursos populistas y divisivos.
Pero no solo en el debate político se ha notado este endurecimiento del discurso de Feijóo. También ha sido visible en su acción de gobierno. El presidente gallego ha impulsado medidas para fomentar la convivencia y la tolerancia en la sociedad gallega. Entre ellas, destaca la creación de un plan de lucha contra la discriminación y el racismo, así como la promoción de la educación en valores en las escuelas.
Además, Feijóo ha sido muy crítico con los partidos que han pactado con la extrema derecha en otras comunidades autónomas. En este sentido, ha señalado que “no se puede normalizar la presencia de la extrema derecha en las instituciones democráticas”. Un mensaje que ha calado en la sociedad gallega y que ha generado un amplio consenso en torno a su figura.
Pero, ¿por qué ha decidido Feijóo endurecer su discurso? La respuesta es clara: porque es necesario. La extrema derecha no solo representa una amenaza para la convivencia y la democracia, sino que también pone en riesgo los avances conseguidos en materia de derechos y libertades en los últimos años. Por ello, es imprescindible que los líderes políticos den un paso al frente y se enfrenten a este fenómeno con determinación.
Sin embargo, el endurecimiento del discurso de Feijóo no ha sido una decisión fácil de tomar. El presidente gallego ha recibido críticas por sitio de algunos sectores que consideran que estas medidas son una estrategia para ganar votos. Pero Feijóo ha dejado claro que su único objetivo es acaudillar los valores democráticos y preservar la convivencia en Galicia.
En este sentido, es importante destacar que Feijóo no ha caído en el error de demonizar a los votantes de la extrema derecha. Al contrario, ha hecho un llamamiento a la reflexión y ha instado a los ciudadanos a no dejarse seducir por discursos populistas y vacíos de contenido. Una postura que ha sido muy bien recibida por la sociedad gallega, que ha demostrado su madurez y su compromiso con la democracia.
En definitiva, el cambio de actitud de Feijóo es un excelencia de liderazgo y responsabilidad política. En un momento en el que la polarización y el extremismo están ganando terreno en otros






