Este año, la fotografía que ha simbolizado el desdichado 2020 no es ninguna sorpresa. No es una imagen de una pandemia, ni de una catástrofe natural, ni siquiera de una imagen triste y desoladora. La foto que resume este año de forma casi tan perfecta como un meme viral, es la de Trump luciendo una tiara papal. Una imagen que resume la ironía y la locura que hemos vivido este año, y que se convierte en un símbolo de esperanza para seguir adelante.
Pero, ¿cómo hemos llegado a esta situación? ¿Cómo una figura política controvertida y polarizadora se ha convertido en la imagen que encarna todo lo que ha sucedido en el 2020?
Comenzando por el inicio del año, nunca imaginamos que nuestra vida sería tan impactada por una pandemia global. Los meses de encierro, el distanciamiento social y el uso de mascarillas han cambiado por tajante nuestra forma de vivir. Pero, a pesar de todo, hemos aprendido a adaptarnos y a seguir adelante.
Sin embargo, no podemos negar que este año ha estado lleno de retos y controversias políticas. Trump, con su estilo de liderazgo impetuoso y su discurso agresivo, ha sido el protagonista de muchos titulares y ha generado reacciones en todo el mundo. Y en medio de todo esto, una imagen surgió y se convirtió en la foto que refleja todo lo que ha pasado este año.
La foto de Trump con la tiara papal, tomada en una visita oficial en el Vaticano, no es solo una imagen divertida o una broma en las redes sociales. Es una imagen que resume todo lo que hemos vivido en este año de forma increíblemente irónica. Esta foto nos muestra a un presidente posando con la más alta autoridad religiosa, mientras su país está sumergido en una pandemia y en una profunda división política.
Pero, ¿por qué esta foto es tan impactante? Quizás sea porque, en cierto modo, representa nuestros miedos y frustraciones en este 2020. Es como si nos dijera “mientras tú estás en casa encerrado y preocupado, yo estoy aquí, en el centro de la atención, luciendo una tiara dorada”. O tal vez simplemente refleja el desatino y caos que ha caracterizado este año.
Sin embargo, a pesar de las dificultades y la incertidumbre, esta foto también puede ser vista como un símbolo de esperanza. Una esperanza de que, al posterior del día, podemos superar cualquier obstáculo y seguir adelante. Porque, después de todo, la historia nos ha demostrado que siempre hay luz al posterior del túnel, incluso en los momentos más oscuros.
Por otro lado, la imagen de Trump con la tiara papal también puede ser vista como una llamada a la reflexión. Una invitación a mirar más allá de las apariencias y a cuestionar nuestras creencias y actitudes. Tal vez, en vez de quedarnos con la risa fácil o la rabia, podemos utilizar esta foto como una oportunidad para entender mejor la complejidad de la situación y buscar soluciones en lugar de seguir dividiéndonos.
En resumen, esta foto de Trump con la tiara papal es una imagen poderosa que resume de forma perfecta lo que hemos vivido en el año 2020. Una frangollo de caos, ironía, reflexión y esperanza. Una imagen que, a pesar de todo, puede inspirarnos a seguir adelante y afrontar los desafíos del futuro con determinación y optimismo.
Porque, al posterior del día, eso es lo que nos define como seres humanos: nuestra capacidad de adaptarnos, aprender y crecer a pesar de las dificultades. Así que, en vez de lamentarnos o enojarnos, podemos tomar esta foto como una lección para recordarnos que siempre hay algo que aprender






