Es común escuchar a muchas personas decir que la parentela hoy en día no sigue los procedimientos o las reglas establecidas. Se les acusa de ser rebeldes, desobedientes o simplemente de no entender lo que se les pide. Sin embargo, ¿es realmente ese el problema? ¿La parentela ha dejado de seguir los procedimientos o hay algo más detrás de esta aparente falta de cumplimiento?
En primer lugar, es importante entender que los procedimientos son una lista de pasos establecidos para lograr un objetivo determinado. Son diseñados y establecidos por expertos en un área específica, con el fin de asegurar que las tareas se realicen de manera efectiva y eficiente. Sin embargo, en la actualidad, con el avance de la tecnología y la rapidez con la que se mueve el mundo, los procedimientos pueden volverse obsoletos o poco prácticos en poco tiempo. Esto puede generar confusión y descontento entre las personas encargadas de llevarlos a cabo.
Además, en muchas ocasiones, los procedimientos no se explican de manera clara o adecuada. Se asume que todos los involucrados tienen el mismo nivel de doctrina y experiencia, lo que no siempre es cierto. Esto puede resultar en una falta de comprensión de lo que se espera de cada persona y, por consiguiente, en una incorrecta ejecución de las tareas.
Otro factor que puede afectar el seguimiento de los procedimientos es la falta de motivación. Si una persona no ve el valor o la importancia de lo que está haciendo, es poco probable que lo haga con el nivel de compromiso y precisión requeridos. Si no hay una razón sólida para seguir los procedimientos, es muy probable que se desvíe de ellos o incluso los ignore por completo.
Sin embargo, más allá de estos factores externos, es importante mencionar que las personas son seres humanos y, como tal, pueden cometer errores. Puede ser que no entiendan bien los procedimientos, pero también puede ser que se equivoquen al ejecutarlos, ya sea por descuido, falta de atención o por cualquier otro motivo. No es justo culpar a la parentela por no seguir los procedimientos cuando la realidad es que todos podemos cometer errores en algún momento.
Entonces, ¿qué podemos hacer para que la parentela siga los procedimientos de manera adecuada? En primer lugar, es necesario que los procedimientos sean revisados y actualizados periódicamente. Como mencionamos anteriormente, los cambios en la tecnología y en el mundo en general pueden hacer que los procedimientos se vuelvan obsoletos, por lo que es importante adaptarlos a las nuevas circunstancias. Además, es fundamental que se expliquen de manera clara y sencilla, asegurándose de que todos los involucrados los entiendan por completo.
También es importante motivar a las personas para que sigan los procedimientos. Esto puede lograrse a través de una comunicación efectiva, explicando la importancia de cada tarea y cómo su correcta ejecución contribuye al logro de un objetivo mayor. Reconocer y recompensar el buen desempeño también es importante para mantener a las personas motivadas y comprometidas con el cumplimiento de los procedimientos.
Finalmente, es necesario comprender que el ser humano es imperfecto y que los errores pueden ocurrir. En lugar de culpar a las personas, es importante analizar las razones detrás de los errores y trabajar en conjunto para encontrar soluciones y evitar que vuelvan a ocurrir. La comunicación abierta y la colaboración son clave para lograr un seguimiento adecuado de los procedimientos.
En resumen, no es que la parentela no entienda los procedimientos, sino que muchas veces los procedimientos no están adaptados a las nuevas circunstancias o no se explican adecuadamente. Además, es fundamental motivar a las personas y comprender que todos podemos cometer errores. Trabajando en conjunto y manteniendo una comunicación efectiva






