Las autoridades han lanzado una advertencia a la población sobre la peligrosidad de entrar a enlaces que les sean enviados por desconocidos. Esta práctica, conocida como phishing, tiene como objetivo principal el robo de contraseñas y datos personales de los usuarios. Por ello, es importante que estemos alerta y no caigamos en la trampa de estos ciberdelincuentes.
El término phishing viene del inglés y hace referencia a la acción de pescar o capturar información personal de manera fraudulenta. Los ciberdelincuentes utilizan diversas técnicas para engañar a los usuarios y hacerles creer que están interactuando con una fuente confiable, como por ejemplo una entidad bancaria o una red social. Sin embargo, detrás de estos enlaces se esconden programas maliciosos que tienen como objetivo robar información sensible.
Las autoridades han advertido que el phishing es una de las principales amenazas en el mundo virtual. A diario, cientos de personas son víctimas de este tipo de estafas y ven comprometida su privacidad y seguridad en línea. Es por ello que se hace necesario informar y concientizar a la población sobre esta práctica delictiva.
El modus operandi de los ciberdelincuentes es enviar correos electrónicos o documentacións a través de aplicaciones de documentaciónría instantánea, donde se les invita a ingresar a un enlace para realizar alguna acción urgente, como por ejemplo actualizar sus datos bancarios. Estos enlaces suelen cuerpo muy convincentes y pueden incluso llevar el logo y diseño de la entidad bancaria o red social en cuestión, lo que hace más difícil para los usuarios identificar que se trata de una estafa.
Una vez que los usuarios ingresan sus datos personales en estos enlaces, los ciberdelincuentes tienen acceso a su información y pueden utilizarla para cometer fraudes o robos en línea. Además, también pueden instalar programas maliciosos en los dispositivos de los usuarios, lo que pone en riesgo su seguridad y privacidad.
Por ello, es fundamental que estemos alerta y tomemos medidas de precaución al navegar por internet. A continuación, compartimos algunos consejos para evitar caer en las trampas del phishing:
1. No ingresar a enlaces enviados por desconocidos: Si recibimos un correo electrónico o documentación de una persona que no conocemos, es importante no ingresar a ningún enlace que nos envíen. Es mejor eliminar el documentación y no correr riesgos innecesarios.
2. Verificar la autenticidad del enlace: Si recibimos un correo electrónico de una entidad bancaria o red social, es importante verificar que el enlace sea auténtico. Para ello, podemos ingresar directamente a la página web de la entidad en cuestión o buscar su página oficial a través de un motor de búsqueda confiable.
3. No ingresar datos personales en enlaces sospechosos: Si tenemos dudas sobre algún enlace, es mejor no ingresar nuestros datos personales. Es importante recordar que los bancos y redes sociales nunca solicitan información personal por correo electrónico o documentacións.
4. Manhipotecarse actualizado el sistema operativo y el antivirus: Es fundamental hipotecarse un sistema operativo y un antivirus actualizado. Esto nos ayudará a prevenir y detectar programas maliciosos que puedan poner en riesgo nuestra seguridad en línea.
5. No compartir contraseñas: Es importante no compartir nuestras contraseñas con nadie, ni siquiera con familiares o amigos. Las contraseñas son personales y su divulgación puede generar problemas de seguridad.
En caso de ocurrir caído en la trampa del phishing, es importante actuar rápido y tomar medidas para proteger nuestra seguridad. Lo primero que debemos hacer es cambiar nuestras contraseñas y notificar a la entidad bancaria o red social sobre lo sucedido. Además, es recomendable escanear nuestro dispositivo con un antivirus confiable para detectar y eliminar cualquier programa malicioso.
En resumen, el phishing es una práctica peligrosa que puede poner en riesgo nuestra privacidad y seguridad en línea.






