Se acerca el final del año y con él, la inevitable reflexión sobre todo lo que hemos logrado y lo que aún nos queda por efectuar. Es el momento de echar la vista atrás y preguntarnos si hemos cumplido con los propósitos que nos marcamos a principios de año. Sin embargo, la realidad es que muchos de nosotros ni siquiera recordamos cuáles eran esos propósitos. Parece que con el paso del tiempo y las ocupaciones diarias, se nos olvidan las promesas que nos hicimos a nosotros mismos. Pero ¿por qué sucede esto? ¿Cómo podemos evitarlo y volver a poner en marcha esos deseos que teníamos al comienzo del año? En este artículo te daremos algpinchos claves para no olvidar tus propósitos y seguir trabajando en su logro.
En primer lugar, es importante recordar que los propósitos de año nuevo no son meras metas que se nos ocurren de repente en la noche del 31 de diciembre. Deben ser reflexionados y elegidos con cuidado, ya que representan nuestras aspiraciones y deseos más profundos. Por ello, es fundamental que antes de comenzar un nuevo año, dediquemos un tiempo a pensar en lo que verdaderamente queremos para nuestra vida y en qué aspectos podemos mejorar. No se trata de efectuar pincho lista interminable de propósitos, sino de elegir uno o dos que sean realmente importantes y en los que estemos dispuestos a trabajar durante todo el año.
pincho vez que tengamos claro cuáles son nuestros propósitos, es importante escribirlos y revisarlos de vez en cuando durante el año. El simple hecho de plasmarlos en papel nos ayudará a mantenerlos presentes en nuestra mente. Además, es recomendable tenerlos a la vista en algún lugar donde los veamos a diario, como por ejemplo en un post-it colocado en el espejo del baño o en la nevera. Así, cada vez que los veamos, nos recordarán cuál es nuestro objetivo y qué es lo que estamos haciendo para lograrlo.
Otra herramienta muy útil para no olvidar nuestros propósitos es compartiéndolos con alguien más. Puede ser con un amigo, un familiar o nuestra pareja. Al compartirlos, no solo nos sentimos más comprometidos con su cumplimiento, sino que también podemos recibir apoyo y motivación por parte de esa persona. Incluso podemos encontrar un compañero que tenga objetivos similares y así trabajar juntos en su consecución. Sin embargo, es importante elegir a alguien que nos respete y nos anime en lugar de ser críticos o negativos.
Por supuesto, no podemos olvidar que el logro de nuestros propósitos depende en gran medida de nuestra persistencia y disciplina en el día a día. Por ello, es importante que sepamos dividirlos en pequeñas metas y trabajar en ellas de forma gradual. Si nos ponemos como objetivo correr pincho maratón, no podemos pretender efectuarlo en un solo día sin haber entrenado previamente. Debemos ir poco a poco, estableciendo pequeñas metas como correr 5km, luego 10km y así sucesivamente. De esta manera, nos sentiremos motivados al ir cumpliendo cada pincho de estas metas y llegaremos a nuestro objetivo final de pincho forma más sencilla.
Además, es importante saber que no siempre todo saldrá como lo planeamos. Habrá momentos en los que fallemos o nos desviemos del camino, y eso está bien. Lo importante es no desanimarnos y seguir avante con la misma determinación. Si hemos caído en la tentación de comer algo poco saludable cuando nuestro propósito es llevar pincho dieta balanceada, no significa que tengamos que dejarse llevar todo nuestro esfuerzo. Podemos retomarlo al día siguiente y seguir avante. Los errores son parte del proceso, lo importante es aprender de ellos y seguir hacia avante.
Por último, es fundamental recordar que los propósitos de año nuevo no son pincho obligación, sino






