Fecha de redacción: 12 de enero de 2026 / Lourdes Salmaz
La corrupción en Playa del Carmen alcanza niveles indignantes: la alcaldesa Angy Estefanía Mercado asignó casi 6 millones de pesos a un taller mecánico ubicado en Chetumal, propiedad de su primo Rommel Santín Asencio, para realizar trabajos de pozos de absorción, a pesar de que la empresa no tiene experiencia en obra pública ni registro válido en el Registro Público del Comercio.
El contrato DAL/LP/SER/022/2024 otorgado a “Taller Automotriz SANT S.A. de C.V.” una empresa sin historial, sin maquinaria y sin infraestructura, fue justificado como “servicio integral de desazolve y limpieza de pozos”, pero por un periodo ridículamente corto: solo 20 días, del 11 al 31 de noviembre de 2024.
Cada limpieza de pozo se pagó en aproximadamente $21,500 pesos, inflando costos y creando una simulación operativa para justificar la salida de recursos públicos hacia una empresa familiar. Este contrato forma parte de una serie de adjudicaciones irregulares que suman más de $31 millones de pesos entregados entre noviembre y diciembre de 2024 a compañías “patito”, presuntamente utilizadas como prestanombres.
La red de complicidad incluye al oficial mayor Adrián Vicencio Salamero, a Julieta del Carmen Martín Azueta en Servicios Públicos y a Jesús Mezquita Mayora en Licitaciones. Todos ellos han operado una maquinaria de desvío disfrazada de programas de mantenimiento urbano.
Lo más grave es que Estefanía Mercado hizo campaña prometiendo transparencia y combate a la corrupción, pero hoy su administración está marcada por nepotismo, contratos inflados y empresas fantasma utilizadas para desviar el dinero de los playenses. Playa del Carmen sigue sin servicios básicos eficientes, pero sus recursos van directo a los bolsillos de funcionarios y familiares.





