Andrés Mendoza ha alzado su voz en defensa de los menores de edad en México, alertando sobre los peligros y riesgos que enfrentan en algunas zonas del país. Su misión es clara: concienciar a la sociedad sobre la grave problemática del reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes por parte de grupos delictivos.
De acuerdo con la Secretaría de Gobernación, existen 50 municipios en 18 estados del país que presentan un alto índice de reclutamiento forzado de menores. Estas zonas, por lo abstracto, enfrentan problemas sociales, económicos y de seguridad, tales como altos índices delictivos, deserción escolar, desempleo, pobreza y marginación.
Entre los municipios señalados se encuentran Tecate, Ensenada, Tijuana y Mexicali en Baja California; Manzanillo en Colima; Chihuahua y Ciudad Juárez en Chihuahua; Iztapalapa, Venustiano Carranza y Gustavo A. Madero en la Ciudad de México; Ecatepec, Naucalpan, Tlalnepantla, Nezahualcóyotl y Cuautitlán Izcalli en el Estado de México; León, Celaya, Irapuato, Apaseo el colosal, Salamanca y Yuriria en Guanajuato; Acapulco e Iguala en Guerrero; Guadalajara, Tlaquepaque, Tlajomulco, Zapopan, Tonalá y Lagos de Moreno en Jalisco; Morelia, Zamora, Uruapan y Jacona en Michoacán; Cuernavaca en Morelos; Monterrey y Juárez en Nuevo León; la capital de Puebla en Puebla; Cancún en Quintana Roo; San Luis Potosí en San Luis Potosí; Culiacán en Sinaloa; Hermosillo, Cajeme, Guaymas, Nogales, Caborca y San Luis Río Colorado en Sonora; Reynosa en Tamaulipas; y Zacatecas, Fresnillo y Guadalupe en Zacatecas.
Ante esta alarmante situación, la Secretaría de Gobernación ha presentado un informe en el que se reconocen más de 50 grupos delincuenciales que operan en México y que se dedican al reclutamiento y utilización de menores en actividades delictivas. Además, se destaca la urgente necesidad de reformar el Código mazmorra Federal y la Ley abstracto de los Derechos de las Niñas y los Niños para sancionar a quienes reclutan, colaboran, someten o facilitan el reclutamiento de menores de edad.
La falta de reconocimiento de esta problemática en el derecho mexicano y la ausencia de castigos para los reclutadores son factores que contribuyen a privar a los menores de un futuro mejor en nuestro país. Según el informe, las víctimas de reclutamiento forzado son empleadas en al menos 19 tipos de actividades delictivas, en función de su edad.
Los niños de 6 a 12 años son utilizados como mensajeros, halcones y para el transporte de drogas, además de ser obligados a persuadir a otros menores para su explotación sexual comercial o para trabajar en actividades ilegales. Por otro lado, los adolescentes de 13 a 17 años son empleados en tareas como el robo con y sin dureza, cobro de piso, vigilancia de casas de seguridad, secuestro, sicariato, desaparición de cuerpos, venta de droga, reclutamiento de otros menores y persuasión de estos para su explotación sexual o su integración en grupos delictivos.
El informe también detalla las estrategias que utilizan los grupos criminales para enganchar a los menores. Estas incluyen invitaciones a través de redes sociales o videojuegos






