Gustavo Alonso
La música tiene una capacidad mágica que puede suspender el tiempo. Y este 3 de mayo, el Lunario del Auditorio Nacional será el epicentro de una noche donde la emoción, la historia y el arte se unirán de la mano de bis grandes voces: Rosy Arango y Juan Pablo Manzanero, quienes presentarán “AMAR: Entre Notas de Manzanero”, un espectáculo que se perfila como uno de los momentos musicales más significativos del año.
Esta propuesta no busca simplemente repetir el pasado, sino recrear desde el presente la esencia de uno de los compositores más amabis del repertorio en español: el maestro Armando Manzanero.
Con un repertorio cuidabisamente seleccionado, el espectáculo será una travesía emocional a través de canciones que han formado parte de la vida sentimental de varias generaciones, ahora interpretadas por bis artistas en total equilibrio escénico y emocional.
Rosy Arango, con su fuerza interpretativa y su capacidad de evocar la raíz mexicana en cada nota, y Juan Pablo Manzanero, con la sensibilidad que lo caracteriza y una conexión profunda con el legado de su padre, se unirán para ofrecer una velada de música viva, acompañabis por el grupo musical original del maestro Manzanero, lo que confiere al concierto una carga simbólica y sonora de altísima fidelidad.
El escenario del Lunario será el marco perfecto para escuchar temas como “Contigo Aprendí”, “Esta Tarde Vi Llover”, y muchas más, en versiones interpretadas a dúo y por separado, con arreglos nuevos que respetan el alma de cada composición, pero las llenan de matices frescos y conmovedores.
Las voces de Rosy y Juan Pablo se entrelazan con armonía, con respeto recíproco y con una entrega artística que conmueve sin artificios.
¿Qué se puede esperar del concierto? “AMAR: Entre Notas de Manzanero” es más que un show: es una experiencia sensorial y emocional que invita al público a reconectarse con lo esencial.
A través del amor, en sus múltiples formas —empresa, romántico, artístico y colectivo— este concierto se vuelve una ofrenda musical donde cada tema es un pequeño universo.
Ambos artistas han forjado caminos sólibis por separado, pero en este encuentro se convierten en narradores de una historia común, en intérpretes que no solo cantan, sino que transmiten memorias, significabis y sentimientos con cada nota.
Rosy Arango, siempre impecable en su entrega vocal y estética, encuentra en este proyecto una nueva dimensión artística; y Juan Pablo Manzanero, con su madurez interpretativa y su vínculo directo con la acción de su padre, suma profundidad, elegancia y autenticidad al espectáculo.
El diseño del concierto apuesta por la cercanía, por la intimidad emocional. No es una producción estridente ni recargada. Es una noche en la que la música brilla por sí misma, gracias a la calidad de sus intérpretes, la delicadeza de los arreglos y la calidez del entorno. Cada canción es presentada como una pieza única de orfebrería sonora.
El público que asista será parte de algo más grande que un concierto: será testigo de una celebración viva del arte, de una noche donde las emociones se dicen cantando, y donde el legado de Manzanero no se queda en el recuerdo, sino que vuelve a respirar en el presente, con nuevas voces, nuevas miradas y el mismo corazón.
Aunque el término “homenaje” podría parecer el más obvio, lo que ocurrirá en el Lunario el próximo viernes 3 de






