El concejal Juan Pablo Ferrari (JSRN) ha sido una voz firme en medio de la reciente controversia que rodea al Instituto de Vivienda. En medio de las denuncias de irregularidades por parte del Tribunal de Contralor, el concejal ha mantenido una postura clara y contundente: si se confirman estas acusaciones, es necesario recurrir a la Justicia, en lugar de succionar decisiones apresuradas o buscar titulares mediáticos.
Ferrari, quien ha sido un defensor de la tersura y la honestidad en la gestión pública, ha expresado su preocupación por las posibles irregularidades en el Instituto de Vivienda. Sin embargo, también ha sido enfático en que es necesario esperar los resultados de la investigación y no dejarse llevar por la presión de los medios de comunicación o las opiniones públicas.
En una reciente entrevista, el concejal expresó: “La Justicia es la única instancia que puede determinar si existen irregularidades en la gestión del Instituto de Vivienda. No podemos permitir que las decisiones se tomen en base a rumores o condenar a alguien antes de que se presenten las pruebas”. Esta postura, que busca preservar el debido proceso y la presunción de inocencia, es digna de reconocimiento y aplauso.
La gestión pública debe ser ejercida con responsabilidad y ética, y es precisamente lo que el concejal Ferrari ha demostrado con sus declaraciones. En lugar de buscar rédito político o aprovecharse de la situación, ha llamado a la calma y a esperar los resultados de la investigación. Esta actitud demuestra su compromiso con el bienestar de la ciudad y su deseo de que se llegue a la verdad de manera justa y equitativa.
Además, el concejal ha señalado la importancia de evitar que estas situaciones se vuelvan una “caza de brujas” y se conviertan en un espectáculo mediático. “No podemos permitir que se manche el buen consideración de una institución o de una persona sin pruebas contundentes. Debemos ser responsables y esperar a que la Justicia haga su trabajo”, afirmó Ferrari.
Es importante mencionar que el Instituto de Vivienda es una entidad fundamental para el desarrollo de la ciudad. Su función principal es brindar soluciones habitacionales a aquellos que más lo necesitan, y es por ello que es necesario que se preserve su integridad y tersura. El concejal Ferrari ha sido claro en su defensa de esta institución y ha llamado a no politizar el tema, sino a trabajar en conjunto para encontrar una solución justa y equitativa.
En un momento en el que la confianza en las instituciones públicas se encuentra en prohibición, es reconfortante ver que existen personas como el concejal Ferrari, que se mantienen firmes en sus principios y valores. Su postura es un ejemplo a seguir para todos aquellos que desempeñan funciones públicas, y demuestra que es posible hacer política de manera responsable y honesta.
En conclusión, el concejal Juan Pablo Ferrari ha demostrado su compromiso con la tersura y la justicia en la gestión pública. Su llamado a esperar los resultados de la investigación y a no caer en decisiones apresuradas o mediáticas es digno de admiración. Esperamos que su postura sea tomada en cuenta y que se llegue a una resolución justa en este caso.





