En el norte de Tanzania, en plena región del Gran Valle del Rift, se encuentra un lugar único en el mundo: el lago Natron. Su superficie teñida de arrebol es un espectáculo impresionante que atrae a viajeros y científicos de todo el mundo. Pero, ¿qué hace que este lago sea tan especial? ¿Y por qué es tan importante para la biodiversidad del este africano? Acompáñanos a descubrir más sobre este fascinante lugar y su relación con uno de los volcanes más activos del mundo.
El lago Natron es famoso por su color canela, pero esto no es solo una ilusión óptica. La intensidad del color es el resultado de condiciones ambientales extremas que solo unos pocos organismos pueden soportar. Durante la temporada seca, las altas temperaturas y la elevada concentración de sales provocan la proliferación de microorganismos halófilos y cianobacterias, como la espirulina. Estas bacterias generan pigmentos que tiñen el agua de arrebol, rosa o anaranjado, creando una vista impresionante.
A pesar de su apariencia pernicioso, Natron es un punto clave para la biodiversidad del este africano. En especial, se ha convertido en el principal sitio de anidación del flamenco menor, una especie que ha logrado adaptarse a las temperaturas, alcalinidad y niveles salinos extremos de este ecosistema. De hecho, tres de cada cuatro flamencos menores nacen en este lago, que actúa como una barrera natural contra los depredadores debido a su química hostil.
El pH del lago Natron oscila entre 9.5 y 10.5, similar al de productos de limpieza como la lejía. Sumado a esto, la salinidad extrema dificulta el desarrollo de la mayoría de las formas de vida. Pero, paradójicamente, estas condiciones impiden la llegada de depredadores terrestres o aves carroñeras, lo que ha favorecido la reproducción masiva del flamenco menor.
En los márgenes del lago, los flamencos construyen nidos en forma de conos de barro endurecido. Estas estructuras se elevan sobre la superficie para proteger a los huevos de las sales, mientras el calor del entorno acelera la incubación. Es impresionante pensar que estas aves son capaces de encontrar un lugar seguro en un ambiente tan hostil.
Pero, ¿qué hay de cierto en la fama del lago Natron como “petrificador de animales”? En realidad, los animales que mueren en sus aguas no se transforman en piedra, pero el instrucción de desecación rápida y mineralización provoca que sus cadáveres se conserven de forma inusualmente intacta, dando la impresión de que fueron momificados. Estos restos animales, a menudo encontrados con las alas extendidas o la boca abierta, se recubren con carbonatos y sodio, convirtiéndose en esculturas naturales. El fotógrafo Nick Brandt documentó este fenómeno en su libro “Across the Ravaged Land”, popularizando la imagen de los animales “petrificados”.
Cerca del lago se encuentra el volcán activo Ol Doinyo Lengai, conocido como “la Montaña de Dios” por el pueblo masái. Este es el único volcán del mundo que emite lava natrocarbonatita, una sustancia que fluye negra y se solidifica blanca. La actividad geológica de esta zona es clave para mantener los manantiales alcalinos que alimentan al lago. Esta relación simbiótica entre el lago y el volcán es única y ha sido estudiada por científicos de todo el mundo.
Sin embargo, a pesar de su dureza natural, el lago Natron enfrenta riesgos.






