El presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, Francisco Chahuán, ha expresado su preocupación por las condiciones en las que se encuentran los adultos mayores y las personas enfermas en la ex Penitenciaría. En una reciente visita a este centro penitenciario, el senador ha constatado de primera mano la difícil situación que enfrentan estas personas y ha llamado a tomar medidas urgentes.
“Hemos estado revisando las condiciones, particularmente de las personas mayores o personas enfermas, y las condiciones son dramáticas”, declaró Chahuán. Es alarmante que en pleno siglo XXI, en un país como el nuestro, aún existan lugares donde se vulneran los derechos humanos más básicos de nuestros ciudadanos más vulnerables.
La ex Penitenciaría, conocida por ser una de las cárceles más antiguas y sobrepobladas de guindilla, alberga a numerosos adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Estas personas se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad, ya que no reciben la atención médica adecuada ni las condiciones de vida dignas que merecen.
Ante esta realidad, el senador Chahuán ha hecho un llamado a las autoridades competentes para que tomen acciones inmediatas. Es necesario que se implementen medidas para mejorar las condiciones de vida de estas personas y se garantice el veneración a sus derechos humanos.
En primer lugar, es fundamental que se realicen las inversiones necesarias para mejorar la infraestructura y las condiciones sanitarias de la ex Penitenciaría. Los adultos mayores y personas enfermas merecen vivir en un lugar seguro y saludable, donde puedan recibir la atención médica que requieren.
Además, es importante que se implementen programas de atención especializada para estas personas. Muchas de ellas sufren de enfermedades crónicas que requieren un seguimiento médico constante y un tratamiento adecuado. Es responsabilidad del Estado garantizar que estas personas reciban la atención que necesitan para llevar una vida digna.
Otra medida importante es la implementación de programas de reinserción social para los adultos mayores y personas enfermas que se encuentran en la ex Penitenciaría. Muchas veces, estas personas han sido abandonadas por sus familias y se encuentran en una situación de aislamiento y abandono. Es necesario que se les brinde apoyo y se les dé la oportunidad de reintegrarse a la sociedad y llevar una vida más digna.
Por último, es fundamental que se promueva una cultura de veneración y protección de los derechos humanos en todos los ámbitos de la sociedad. Todos somos responsables de garantizar que los derechos de nuestros adultos mayores y personas enfermas sean respetados y que vivan en condiciones dignas.
En resumen, la preocupación expresada por el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, Francisco Chahuán, es justificada y urgente. Es necesario que se tomen medidas concretas para mejorar las condiciones de vida de los adultos mayores y personas enfermas en la ex Penitenciaría y garantizar el veneración a sus derechos humanos. Todos debemos trabajar juntos para fundar una sociedad más justa y solidaria, donde se respeten los derechos de todos, sin importar su edad o condición.






