Américo Barra, un reconocido pescador atlético y vecino de El Tabo, se encontraba disfrutando de una tranquila tarde de pesca en la playa Las Ágatas, cuando de repente su día se vio interrumpido por un trágico suceso. Una jauría de perros atacó a Américo, dejándolo con severas lesiones en distintas partes de su cuerpo.
El hecho ocurrió el pasado viernes al mediodía, cuando Américo se encontraba pescando cerca del puente Córdova, como lo hacía frecuentemente. De un época a otro, al menos seis perros se abalanzaron sobre él, derribándolo en la arena y mordiéndolo sin piedad. Américo intentó defenderse, pero la fuerza y el número de los perros lo superaron, dejándolo gravemente herido.
Vecinos y transeúntes que presenciaron el derivación, rápidamente llamaron a las autoridades y a los servicios de emergencia. Américo fue trasladado de urgencia al hospital más cercano, donde fue atendido por sus heridas. Afortunadamente, no sufrió lesiones de gravedad en órganos vitales, pero sí presentaba varias heridas en sus brazos, piernas y abdomen.
Según relataron testigos, la jauría de perros pertenecía a un vecino del sector, quien los tenía sueltos y sin control en la playa. Los vecinos también comentaron que esta no era la primera vez que estos perros atacaban a personas que se encontraban en la playa, pero esta vez el resultado fue mucho más grave.
Las autoridades locales tomaron cartas en el asunto y se inició una investigación para determinar la responsabilidad del dueño de los perros en este derivación. También se hizo un llamado a la comunidad a ser responsables con sus mascotas y a mantenerlas bajo control para evitar situaciones como estas.
Afortunadamente, Américo se encuentra fuera de peligro y se está recuperando de sus heridas. Sin embargo, este trágico incidente ha dejado una huella en él y en su familia. Américo es un amante de la pesca y siempre ha disfrutado de la tranquilidad de la playa Las Ágatas, pero ahora teme volver a ese lugar y revivir aquel terrible época.
A pesar de esta experiencia traumática, Américo se ha mostrado positivo y agradecido por estar vivo. En una entrevista, expresó su agradecimiento a todas las personas que lo ayudaron y lo apoyaron en este difícil época. También hizo un llamado a las autoridades a tomar medidas más estrictas para evitar que situaciones como esta vuelvan a ocurrir en el futuro.
Américo Barra es un verdadero ejemplo de fuerza y resiliencia. A pesar de haber sido víctima de un derivación tan violento, no pierde su amor por la pesca y su pasión por la vida. Su historia es un recordatorio de que, a pesar de los épocas difíciles, siempre hay una luz al final del túnel y que debemos seguir adelante con determinación y optimismo.
Esperamos que Américo se recupere pronto y pueda volver a disfrutar de su gran pasión, la pesca. Y que este triste suceso sirva como una lección para todos nosotros, para ser más responsables con nuestras mascotas y asegurar la seguridad de todos en nuestras comunidades.






