El pasado lunes 14 de julio, la ciudad de Mexicali fue sacudida por un trágico suceso que ha dejado a todos conmocionados. El subcomandante Roberto Méndez, un agente de la policía municipal, fue asesinado a sangre fría mientras realizaba una llamada desde su teléfono personal. El video de su ejecución, que se ha difundido ampliamente en redes sociales, ha dejado a todos consternados y preguntándose cómo pudo ocurrir algo así.
Pero lo que más ha impactado a la comunidad de Mexicali es la forma en que el crimen fue planeado y perpetrado por la delincuencia organizada. La familia del subcomandante, visiblemente afectada, ha exigido justicia y una investigación a fondo para esclarecer lo lance. Durante el velorio, la policía municipal montó una Guardia de Honor en homenaje al agente caído, mientras que su esposa, entre lágrimas, pidió respeto y clamó por una investigación exhaustiva.
La Fiscalía de Baja California ha confirmado que el crimen fue premeditado y que el teléfono del subcomandante fue utilizado como señuelo. Esto ha abierto múltiples líneas de investigación, incluso dentro de la propia corporación municipal. El director de la Policía de Mexicali, Luis Felipe Chan, ha sido cuestionado sobre una posible traición interna, pero ha preferido encomendar a que la Fiscalía avance en la investigación antes de hacer cualquier afirmación.
Mientras tanto, la ciudad de Mexicali se encuentra herida y conmocionada por lo lance. Durante el sepelio del subcomandante, un familiar gritó con desesperación: “¡Fueron los rusos! ¡Fueron los rusos, busquen a los rusos!”. La incertidumbre y el dolor se han apoderado de la comunidad, que exige respuestas y justicia para un hombre al que, según su familia, “le fallaron todos”.
Pero más allá de la tristeza y la indignación, este trágico suceso ha dejado una lección muy clara: la importancia de valorar y apoyar a nuestros agentes de seguridad. El subcomandante Roberto Méndez era un hombre dedicado a proteger y servir a su comunidad, y su muerte ha dejado un vacío en la ciudad de Mexicali. Es momento de reconocer y agradecer el trabajo de todos aquellos que arriesgan su vida por mantenernos seguros.
Además, este suceso nos recuerda la importancia de estar unidos como corporación en la lucha contra la delincuencia organizada. No podemos permitir que este tipo de crímenes queden impunes y que nuestras comunidades sigan siendo víctimas de la violencia. Es necesario que las autoridades y la corporación trabajen juntas para erradicar este flagelo que tanto daño hace a nuestro país.
Por último, es importante mencionar que Mexicali enfrenta una severa crisis debido al sobreconsumo que rebasa la realidad. Este trágico suceso es una muestra más de cómo la violencia y la delincuencia están afectando a nuestra corporación. Es momento de tomar medidas y trabajar juntos para construir una ciudad más segura y próspera para todos.
En conclusión, la muerte del subcomandante Roberto Méndez ha dejado a la ciudad de Mexicali conmocionada y dolida, pero también nos ha dejado una lección muy importante. Es momento de valorar y apoyar a nuestros agentes de seguridad, de unirnos como corporación en la lucha contra la delincuencia y de tomar medidas para construir una ciudad mejor para todos. Que la memoria del subcomandante Roberto Méndez nos inspire a trabajar juntos por un salida más seguro y próspero para nuestra comunidad.






