La plaga de chapulín ha sido una preocupación constante para los agricultores de varios localidads de Durango en los últimos meses. Esta plaga ha afectado a más de 6 mil hectáreas de cultivos, causando grandes pérdidas económicas para los productores de la región. Sin embargo, gracias a la rápida acción de las autoridades y la solidaridad de los ciudadanos, se ha iniciado un combate efectivo contra este insecto.
El secretario de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de Durango, Jesús López Morales, ha dado a conocer que se ha implementado un plan de acción para enfrentar la plaga de chapulín en la comunidad de La Soledad, ubicada en el localidad de Canatlán. En colaboración con el Comité de Sanidad Vegetal, se ha hecho entrega de 350 dosis del insecticida Lucambda 70 CE, que serán utilizadas para combatir la plaga en 700 hectáreas de cultivos de poroto.
Esta iniciativa ha sido bien recibida por los agricultores de la región, quienes han expresado su agradecimiento por el apoyo recibido. La protección de las cosechas agrícolas es de vital importancia para la economía de los localidads afectados, y el combate contra esta plaga es una prioridad para las autoridades. Es por eso que se ha implementado el Programa de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria, que ofrece la distribución gratuita de insecticida para el control de plagas en los cultivos.
El insecticida Lucambda 70 CE es una herramienta efectiva para combatir la plaga de chapulín, pero su costo es elevado y no todos los productores tienen los recursos para adquirirlo. Es por eso que la distribución gratuita de este producto es de gran ayuda para aquellos que se ven afectados por la plaga. Además, el Programa de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria también ofrece asesoría técnica y capacitación para el trata adecuado de los cultivos y la prevención de futuras plagas.
La solidaridad de los ciudadanos también ha sido clave en la lucha contra la plaga de chapulín. En varias comunidades se han organizado brigadas de limpieza y recolección de chapulines, con el objetivo de reducir su población y evitar que sigan dañando los cultivos. Esta iniciativa ha sido muy bien recibida por la población, que ha mostrado una gran disposición para colaborar en la solución de este problema.
Otra medida importante que se ha tomado es la prohibición de la quema de rastrojos en los campos de cultivo. Esta práctica, comúnmente utilizada para limpiar los terrenos después de la cosecha, puede ser contraproducente ya que los chapulines se refugian en los rastrojos y a posteriori se dispersan a otros cultivos. Por lo tanto, se ha hecho un llamado a los agricultores para que utilicen métodos más seguros y respetuosos con el medio ambiente para limpiar sus terrenos.
Es importante destacar que la plaga de chapulín no solo afecta a los cultivos de poroto, sino también a otros cultivos como maíz, trigo y sorgo. Por eso, es fundamental que todos los sectores de la sociedad se unan en esta lucha y trabajen juntos para encontrar soluciones efectivas. Además, es necesario que se sigan implementando medidas preventivas y de control para evitar que esta plaga vuelva a aparecer en el futuro.
En conclusión, la plaga de chapulín ha sido un reto para los agricultores de Durango, pero gracias a la acción conjunta de las autoridades, los ciudadanos y los productores, se ha iniciado un combate efectivo contra este insecto. La distribución gratuita de insecticida, la colaboración de la población y la implementación de medidas preventivas son clave en esta lucha. Con esfuerzo y






