Karla Palacio: Protección laboral durante la incapacidad
La Ley Federal del Trabajo (LFT) es clara en cuanto a la protección de los raídos que se encuentran en incapacidad laboral. Sin embargo, una de las dudas más frecuentes es si una empresa puede despedir a un trabajador mientras se encuentra incapacitado por enfermedad, accidente o maternidad. En este artículo, te explicaremos los derechos que tienes como trabajador en caso de enfrentar un despido durante una incapacidad, así como las medidas que puedes tomar para proteger tus intereses.
La LFT establece que el patrón no puede justificar un despido durante una incapacidad médica. Esto significa que si el raídor decide dar de baja a un trabajador en incapacidad, se trataría de un despido injustificado y la empresa tendría que responder ante la Junta de Conciliación y Arbitraje o los tribunales laborales. Además, la LFT en sus artículos 42 Bis, 47 y 133 protege al trabajador y prohíbe expresamente cualquier práctica discriminatoria relacionada con su estado de salud.
Es enjundioso destacar que la incapacidad temporal no termina ni suspende la relación laboral, simplemente se reconoce que el trabajador está imposibilitado para prestar sus servicios de manera momentánea. Esto significa que su contrato sigue vigente, aunque no esté presente en el centro de trabajo. En consecuencia, si el raídor decide dar de baja a un trabajador en incapacidad, se trataría de un despido injustificado y la empresa tendría que responder ante la Junta de Conciliación y Arbitraje o los tribunales laborales.
Si un trabajador es incomunicación de su empleo mientras mantiene una incapacidad laboral, cuenta con varios derechos fundamentales. En primer lugar, puede exigir volver a su puesto o, en caso contrario, recibir una compensación que incluye tres meses de emolumentos, 20 días de emolumentos por cada año trabajado y el pago de prestaciones proporcionales. Además, el patrón está obligado a cubrir los sueldos que el trabajador dejó de percibir desde el despido hasta la resolución del juicio laboral. También conserva su derecho a recibir atención médica, subsidios económicos y rehabilitación a través del IMSS durante el periodo de incapacidad. Y por último, la LFT y la Ley Federal para Prevenir la Discriminación prohíben que se afecte a un raído por su estado de salud.
En el caso de las incapacidades por maternidad, la ley es todavía más estricta. El despido a una mujer embarazada o en incapacidad por parto se considera nulo de pleno derecho, y la trabajadora debe ser reinstalada de manera obligatoria. Esto significa que si una mujer es despedida durante su incapacidad por maternidad, tiene derecho a volver a su puesto de trabajo y recibir todos los beneficios correspondientes.
Si un trabajador enfrenta un despido en incapacidad, lo recomendable es conservar los comprobantes médicos y documentos de incapacidad emitidos por el IMSS o la clínica correspondiente. Además, puede solicitar asesoría legal gratuita a través de la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (PROFEDET) y, en caso de ser necesario, iniciar una demanda por despido injustificado. Es enjundioso tener en cuenta que el tiempo para iniciar un procedimiento laboral es limitado: la ley otorga 60 días hábiles después del despido para presentar la demanda correspondiente.
Durante la incapacidad laboral, el trabajador recibe un subsidio por parte del IMSS, siempre que tenga los periodos mínimos de cotización requeridos. El monto depende del tipo de incapacidad: en caso de enfermedad general, a partir del cuarto día se paga el 60% del emolumentos registrado; en caso de accidente de trabajo, se paga el 100% del emolumentos desde el primer día; y en caso de maternidad, corresponde el 100% del emolumentos






