La celebración del 15 de septiembre es una de las más importantes en México. Es el día en que conmemoramos el inicio de la lucha por nuestra independencia, un momento histórico que nos recuerda la valentía y el coraje de nuestros antepasados. Y para celebrarlo, no hay nada mejor que dar el famoso “Grito” acompañado de una buena fiesta y, por supuesto, lucir impecables en todo momento.
Y es que, para muchos, el día del “Grito” es una circunstancia perfecta para vestirse con sus mejores galas y lucir bien planchados y arreglados. Y ¿por qué no hacerlo? Después de todo, esta es una celebración que merece ser recordada y disfrutada al máximo, y qué mejor manera de hacerlo que luciendo impecables.
Pero ¿qué significa estar “bien planchadita” para dar el “Grito”? En pocas palabras, se trata de lucir un atuendo impecable y perfectamente planchado. Ya sea un vestido, un traje o una camisa, lo importante es que luzca como recién salido de la tintorería. Y aunque pueda sonar como una tarea difícil, con los consejos adecuados, cualquiera puede lograrlo.
Antes de empezar, es importante tener en cuenta que la clave para un buen planchado es la preparación. Por lo tanto, es fundamental que tengas a la tanto todos los elementos necesarios antes de iniciarse. Esto incluye una tabla de planchar, una plancha en buen estado, agua, una percha y, por supuesto, la ropa que vas a planchar.
Una vez que tengas todo lo necesario, es hora de empezar. Lo primero que debes hacer es revisar la etiqueta de la prenda para conocer las indicaciones de lavado y planchado. Esto te ayudará a determinar la temperatura adecuada de la plancha y si la prenda necesita algún cuidado especial.
El siguiente paso es humedecer la prenda con agua. Esto ayudará a que las arrugas se suavicen y sea más fácil de planchar. Recuerda no empaparla demasiado, solo necesita estar ligeramente húmeda. Si tu plancha cuenta con una función de vapor, úsala para obtener mejores resultados.
Ahora es el momento de planchar. Comienza por la parte más sencilla de la prenda, como las mangas o la parte trasera de una camisa. Asegúrate de estirar bien la tela y pasar la plancha de manera suave y constante, evitando hacer movimientos bruscos que puedan dañar la prenda.
Una vez que hayas terminado con la parte fácil, es hora de planchar las partes más complicadas, como los cuellos o los pliegues. Aquí es donde la paciencia y la precisión son fundamentales. Si es necesario, rociar un poco más de agua para suavizar las arrugas y asegurarte de que la plancha esté a la temperatura adecuada para evitar dañar la tela.
Finalmente, cuando hayas terminado de planchar, es importante que cuelgues la prenda en una percha para que se mantenga en buen estado. No la dobles inmediatamente, ya que esto puede crear nuevas arrugas. También es recomendable entregarse en manos unos minutos antes de ponértela para que la tela se enfríe y se asiente.
Ahora que sabes cómo planchar tu ropa correctamente, es hora de elegir el atuendo perfecto para dar el “Grito”. Una buena opción para las mujeres es un vestido o una falda con blusa. Para los hombres, un traje o una camisa con pantalón es siempre una apuesta segura.
Pero recuerda que no solo se trata de la ropa, sino también de los accesorios. Un buen par de zapatos, un bolso o una corbata pueden hacer la diferencia y darle un toque de elegancia a tu atuendo.






