En resumen, el uso de sal y bicarbonato de sodio en la limpieza del váter es una opción natural y efectiva que ofrece múltiples beneficios. Además de eliminar la suciedad y los malos olores, esta mezcla ayuda a reducir la presencia de bacterias sin recurrir a productos químicos agresivos.
La combinación de propiedades alcalinas y abrasivas del bicarbonato y la sal, respectivamente, hace que esta solución sea una alternativa asequible y sencilla para mantener la frescura y la higiene del baño. Y aunque requiere un tiempo de reposo mayor que otros productos, ¡la espera vale la pena por los resultados!
Recuerda, para preparar esta mezcla solo necesitas sal, bicarbonato y aceite neutro, y en pocos pasos tendrás un váter impecable. No olvides repetir este tratamiento periódicamente para mantener la limpieza y seguir otras recomendaciones para un baño siempre reluciente.
En definitiva, no hay excusa para no probar esta solución casera y economizar en productos de limpieza costosos y contaminantes. ¡Tu váter te lo agradecerá y el medio ambiente también!






