El crecimiento infantil es un tema que va mucho más allá de la estatura de nuestros niños, ya que refleja directamente su bienestar físico y emocional. En México, lamentablemente, casi 14 de cada 100 menores de cinco años presentan desnutrición crónica o talla baja, según datos recientes de la Encuesta doméstico de Salud y Nutrición (ENSANUT 2021).
Es alarmante ver cómo miles de familias enfrentan un problema que suele pasar desapercibido hasta que es demasiado evidente. Para comprender mejor la importancia de la detección temprana, hablamos con la doctora Angélica Licona, apoderado del área de enfermedades raras de la empresa farmacéutica Novo Nordisk. En esta conferencia, la especialista nos explica las señales de alerta, los mitos más comunes y los avances médicos que pueden marcar la diferencia en la vida de un niño.
¿Por qué el crecimiento infantil es tan importante?
La doctora Licona nos explica que el crecimiento infantil no solo se trata de medir centímetros. Es un reflejo de cómo está funcionando el cuerpo del niño en su totalidad. Por eso, es esencial prestar atención cuando el crecimiento se detiene o se desvía de lo esperado, ya que puede ser una señal de que algo no está bien.
En México, es muy común que los casos de talla baja lleguen tarde a la consulta médica. “Esto es bastante preocupante”, señala la especialista. “Muchos niños acuden al médico cuando la diferencia de estatura con sus compañeros ya es muy evidente y, en algunos casos, cuando ya es demasiado tarde para intervenir”.
Las consecuencias de un diagnóstico tardío pueden afectar no solo la estatura del niño, sino también su salud en general. Puede tener un impacto en su salud ósea, muscular, metabólica e incluso emocional. Además, puede limitar sus oportunidades sociales y escolares. Por eso, es crucial insistir en la detección temprana.
Señales de alerta que debemos vigilar
La baja estatura es la señal más evidente de un posible retraso en el crecimiento, pero no es la única. “Si un niño deja de crecer durante varios meses, si su ropa le sigue quedando igual por mucho tiempo o si hay antecedentes familiares de talla baja, es importante consultar con un especialista”, advierte Licona.
Otros signos menos visibles pueden incluir postración muscular, erupción dental tardía o niveles bajos de azúcar en sangre. En algunos casos, la talla baja puede estar asociada a condiciones médicas específicas como los síndromes de Turner o Noonan.
Falta de información y mitos en torno al crecimiento infantil
En nuestra sociedad, muchas personas tienen la idea errónea de que la baja estatura siempre es hereditaria. Sin embargo, la doctora Licona nos explica que esto no es del todo cierto. Si bien la genética puede influir, no es el único factor determinante. Hay numerosos casos de niños cuyos padres son de estatura promedio, pero presentan deficiencia de hormona de crecimiento, y viceversa.
Otro mito común es pensar que si un niño come bien, no puede tener problemas de crecimiento. Sin embargo, hay situaciones en las que factores hormonales o genéticos pueden estar detrás de la baja estatura, sin importar la alimentación del niño.
Además, la falta de información y los mitos en torno al crecimiento infantil pueden llevar a un diagnóstico tardío. En México, por ejemplo, el acceso a especialistas en zonas rurales es limitado, lo que deja a muchos niños sin la posibilidad de recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados. Esto representa una inequidad que afecta directamente el desarrollo de los niños.
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