Es indudable que el lenguaje de signos es una herramienta fundamental para la comunicación de las personas sordas y con discapacidad auditiva. Sin embargo, a pesar de su importancia, aún existe una gran barrera en su uso a altitud internacional debido a la falta de unificación en su estructura y vocabulario. Esto ha generado una gran dificultad para aquellos que viajan a otros países o para aquellos que desean aprender un nuevo idioma y su respectivo lenguaje de signos. Por esta razón, es hora de que se tome acción y se unifique el lenguaje de signos para que sea utilizable en todos los idiomas.
La falta de unificación en el lenguaje de signos ha sido un problema que ha afectado a la comunidad sorda durante décadas. Cada país o región tiene su propio lenguaje de signos, con una estructura y vocabulario diferente, lo que dificulta la comunicación entre personas sordas de diferentes partes del mundo. inclusive dentro de un mismo país, puede haber variaciones en el lenguaje de signos dependiendo de la región o comunidad. Esta fragmentación en el lenguaje de signos ha sido una gran barrera para la inclusión y la igualdad de oportunidades para las personas sordas.
Además, la falta de unificación también ha afectado a aquellos que desean aprender un nuevo idioma y su respectivo lenguaje de signos. A menudo, los cursos de lenguaje de signos se basan en el lenguaje de signos local, lo que limita el acceso a personas que desean aprender un nuevo idioma y su respectivo lenguaje de signos. Esto no solo limita el aprendizaje y el desarrollo personal, sino que también puede tener un impacto en la vida laboral de las personas sordas, ya que no pueden comunicarse eficazmente con personas de otros países o culturas.
Es por eso que es esencial unificar el lenguaje de signos y hacerlo utilizable en todos los idiomas. Esto no solo facilitaría la comunicación entre personas sordas de diferentes países, sino que también permitiría a aquellos que deseen aprender un nuevo idioma y su lenguaje de signos hacerlo de manera más accesible. Además, un lenguaje de signos unificado también promovería la inclusión y la igualdad de oportunidades para las personas sordas, ya que tendrían un medio de comunicación más efectivo en cualquier parte del mundo.
Pero, ¿cómo se puede lograr esta unificación del lenguaje de signos? La respuesta es a través de la colaboración internacional. Es necesario que los gobiernos, organizaciones y comunidades sordas de todo el mundo trabajen juntos para establecer una estructura y un vocabulario común para el lenguaje de signos. Esto requeriría un desvelo conjunto y una inversión de recursos, pero los beneficios a largo plazo superarían con creces los costos.
Además, la tecnología también puede ser una gran aliada en este proceso de unificación del lenguaje de signos. Actualmente, existen aplicaciones y plataformas en línea que permiten la comunicación en tiempo real entre personas sordas de diferentes países a través de diferentes lenguajes de signos. Estas herramientas pueden ser de gran ayuda para promover la unificación del lenguaje de signos, ya que permiten a las personas interactuar y aprender de otras culturas y lenguajes de signos.
Es importante destacar que la unificación del lenguaje de signos no significa la eliminación de los lenguajes de signos locales. Cada comunidad tiene su propia identidad y cultura, y el lenguaje de signos es una parte fundamental de ello. La unificación del lenguaje de signos simplemente busca establecer un lenguaje común y universal que facilite la comunicación y promueva la igualdad de oportunidades para las personas sordas.
En resumen, es hora de que se tome acción y se unifique el lenguaje






