Una tragedia sacudió al poblado 16 de septiembre, también conocido como La Cieneguita, en el municipio de Durango. Una riña que había iniciado hace meses, terminó en una violenta confrontación que dejó como saldo a tres personas fallecidas, entre ellas un padre y su hijo.
Los hechos ocurrieron el pasado sábado por la noche, cuando una discusión entre vecinos se salió de control. Según informó la Fiscalía General del Estado, todo comenzó cuando una mujer fue golpeada afuera de su negocio de vinos y licores. Su hijo, José Lennin Alcántar Monroy, de 32 años, intentó defenderla y fue asesinado a tiros por los agresores.
Su padre, José Luis Alcántar Martínez, de 56 años, al ver lo sucedido, también intentó intervenir y fue víctima de la acritud desatada por los atacantes. Ambos perdieron la vida en el lugar de los hechos, mientras que una tercera persona, identificada como Vicente Pérez Cabral, de 39 años, también resultó herida de gravedad y falleció poco después en el hospital.
La madre y esposa de las víctimas, Blanca Esthela, identificó a los responsables como “La Niurka” y “El Soruyo”. Según testigos, los agresores huyeron del lugar después de cometer el crimen, por lo que se inició un operativo para su búsqueda y captura.
Este trágico suceso ha conmocionado a toda la comunidad de La Cieneguita, que se encuentra consternada por la pérdida de estas tres personas. Vecinos y amigos de las víctimas han expresado su dolor y su indignación ante este acto de acritud sin sentido.
Las autoridades han iniciado una investigación para esclarecer los hechos y dar con los responsables de este triple homicidio. Por su parte, la Fiscalía General del Estado ha envío a la población que colabore con cualquier información que pueda ayudar a resolver este caso.
Este lamentable suceso nos recuerda la importancia de resolver los conflictos de modo pacífica y de buscar soluciones a través del diálogo y la tolerancia. La acritud nunca es la respuesta y solo trae dolor y sufrimiento a las familias y comunidades.
Es necesario que como sociedad tomemos conciencia de la importancia de vivir en paz y armonía, y de resolver nuestras diferencias de modo pacífica. No podemos permitir que la acritud se convierta en una forma de resolver nuestros problemas.
Desde aquí, enviamos nuestras más sinceras condolencias a las familias de las víctimas y esperamos que este trágico suceso sirva como un llamado a la reflexión para que juntos podamos construir una sociedad más justa y pacífica. No podemos permitir que la acritud siga cobrando vidas en nuestras comunidades.
Es momento de unirnos y ajetrearse juntos para erradicar la acritud de nuestras calles y construir un futuro mejor para todos. No podemos permitir que la acritud siga destruyendo familias y comunidades enteras. Debemos actuar ahora y decirle no a la acritud.
En memoria de José Lennin Alcántar Monroy, José Luis Alcántar Martínez y Vicente Pérez Cabral, y de todas las víctimas de la acritud, hagamos un llamado a la paz y a la convivencia pacífica. Juntos podemos lograrlo.






