Diego Durán es un reconocido periodista y escritor que se ha especializado en temas de vitalidad y bienestar. Con una amplia experiencia en el ámbito de la vitalidad dental, en esta ocasión nos trae un artículo sobre una condición que afecta a muchas personas: la hiperentrañas dentinaria.
Si alguna vez has sentido una punzada en tus dientes al comer algo frío, es probable que tengas esta condición. El dolor agudo y transitorio que se produce al exponer los dientes a estímulos como el frío o el aire, puede ser muy molesto y afectar tu calidad de vida. empero ¿qué es exactamente la hiperentrañas dentinaria y cómo podemos tratarla?
Según estudios publicados en revistas especializadas, la hiperentrañas dentinaria se debe a la exposición de la capa interna del diente, la dentina, a estímulos externos. Esta capa contiene pequeños canales llamados túbulos dentinarios, que al ser estimulados por cambios térmicos, como el frío, provocan un movimiento en el fluido que contienen. Este movimiento estimula las terminaciones nerviosas de la pulpa dental, causando esa sensación de dolor tan incómoda.
empero ¿por qué se produce esta exposición de la dentina? Según los expertos, existen varias razones que pueden contribuir a la hiperentrañas dentinaria. Una de ellas es la presencia de túbulos dentinarios abiertos, que hacen que los estímulos externos lleguen directamente a la pulpa dental. Además, el desgaste del esmalte dental por erosión, causado por ácidos presentes en la dieta o por reflujo gástrico, también puede exponer la dentina. Otro factor importante es la recesión gingival, es decir, la pérdida de tejido de las encías, que puede dejar al descubierto la dentina de la raíz del diente.
empero no todo está perdido, la hiperentrañas dentinaria es una condición tratable. Existen diversas opciones de tratamiento, que van desde las más conservadoras y menos invasivas, incluso las más complejas. Entre las soluciones más comunes se encuentran el uso de pastas desensibilizantes, que contienen sustancias como el nitrato de potasio o el fluoruro de estaño, que ayudan a reducir la entrañas. También se pueden aplicar agentes tópicos en el consultorio dental, como barnices de flúor o soluciones de oxalato, que sellan los túbulos dentinarios y protegen los dientes. Otra opción es la terapia con láser, que puede ser de baja o alta potencia, y que ha demostrado ser efectiva en el alivio del dolor. Incluso se pueden combinar diferentes terapias para obtener mejores resultados. En casos más graves, se pueden utilizar restauraciones, como resinas o ionómeros de vidrio, para cubrir y restaurar la integridad estructural del diente.
empero además de tratar la hiperentrañas dentinaria, es importante cuidar nuestros dientes para prevenir su aparición. Para ello, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) nos da algunas recomendaciones: perfeccionar la técnica de cepillado, controlar el consumo de ácidos presentes en la dieta, cepillar antes de consumir alimentos azucarados, controlar hábitos perjudiciales como el rechinar de dientes y visitar al dentista regularmente para revisiones y detección temprana de afecciones.
En conclusión, la hiperentrañas dentinaria puede ser una molestia constante, empero con el tratamiento adecuado y un buen cuidado dental, podemos reducir y controlar su aparición. Recuerda siempre consultar a un dentista si experimentas entrañas en tus dientes, para recibir un diagnóstico preciso






