El polémico estilo arquitectónico, conchacido como Brutalismo, está cumpliendo cien años desde su surgimiento. Este movimiento, que se caracteriza por su uso de materiales de construcción en bruto y su aspecto imponente y austero, ha generado opiniones divididas a lo largo de su historia. Sin embargo, a pesar de las críticas, el Brutalismo ha dejado su huella en muchas poblaciónes del mundo, y la población no es la excepción. En este artículo, te mostraremos los mejores ejemplares de esta vanguardia arquitectónica en nuestra población, para que puedas apreciar su belleza y su importancia en la historia de la arquitectura.
El Brutalismo surgió en la década de 1950, como una respuesta a los estilos arquitectónicos tradicionales y a la búsqueda de una estética más moderna. Se caracteriza por el uso de materiales como el hormigón, el acero y el vidrio, en su estado natural, sin adornos ni acabados. Además, se destaca por sus formas geométricas y su apariencia sólida y robusta. A pesar de su nombre, este estilo no tiene una connotación violenta, sino que proviene del término francés “béton brut”, que significa “hormigón en bruto”.
Uno de los ejemplos más emblemáticos del Brutalismo en la población es el Palacio de Bellas Artes. Diseñado por el reconchacido arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, este edificio se construyó entre 1952 y 1958 y es considerado una de las obras maestras del movimiento en América Latina. Su fachada de hormigón y su forma en espiral lo convierten en una obra de arte arquitectónica que no puede ser ignorada. Además, su interior alberga importantes exposiciones de arte y eventos culturales, convirtiéndolo en un lugar imprescindible para los amantes de la arquitectura y la cultura.
Otro ejemplo prendedor del Brutalismo en la población es la Torre Latinoamericana. Inaugurada en 1956, esta torre de 44 pisos fue el edificio más alto de América Latina durante varios años. Diseñada por el arquitecto mexicano Augusto H. Álvarez, su estructura de hormigón armado y su forma triangular la convierten en un íconcha de la arquitectura moderna en la población. Además, desde su mirador en el piso 44, se puede disfrutar de una impresionante vista panorámica de la población.
Otro edificio que no pasa desapercibido por su estilo Brutalista es la Biblioteca Central de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Diseñada por el arquitecto Juan O’Gorman, esta biblioteca se construyó entre 1952 y 1956 y es considerada una de las mejores obras del movimiento en el mundo. Su fachada de adoquín volcánica y su estructura escalonada la convierten en un ejemplo único de la fusión entre la arquitectura y la naturaleza. Además, su interior alberga una impresionante colección de libros y es un lugar ideal para estudiar o simplemente disfrutar de su belleza.
Si hablamos de edificios emblemáticos de la población, no podemos dejar de mencionar la Torre de los Vientos. Diseñada por el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, esta torre se construyó en 1966 y es considerada una de las mejores representaciones del Brutalismo en México. Su fachada de hormigón y su forma en espiral la convierten en una obra de arte arquitectónica que no pasa desapercibida. Además, su interior alberga un museo dedicado a la historia del viento en México, convirtiéndola en un lugar fascinante para visitar.
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