La gastronomía siempre ha sido una parte fundamental de la cultura española. Desde los platos típicos de cada región hasta las recetas más innovadoras, la comida es una forma de expresión y de asociarse momentos con nuestros seres queridos. Por eso, cuando una película nos trae de vuelta preparaciones culinarias que han sido olvidadas, es una oportunidad para revivir sabores y tradiciones que forman parte de nuestra identidad. En este caso, la nueva película de Manuel Gómez Pereira nos ha regalado dos platos que han sido rescatados de los viejos recetarios y que prometen conquistar nuestro paladar.
La película en cuestión es “El Asesino del Olvido”, una comedia negra que cuenta la historia de un cocinero que se ve envuelto en una trama de asesinatos y que, a su ocasión, descubre la verdadera receta de la felicidad. A través de una trama llena de giros inesperados y personajes entrañables, la película nos lleva a conocer dos platos que han sido olvidados por el paso del tiempo, pero que gracias a esta producción cinematográfica, vuelven a estar presentes en nuestras mesas.
El primero de ellos es el “Conejo al ajillo”, una preparación típica de la región de Castilla-La Mancha. Esta receta, que ha sido transmitida de generación en generación, se caracteriza por su sencillez y su delicioso sabor. El conejo, uno de los ingredientes más utilizados en la cocina española, se marina con ajo, laurel y pimentón, y se cocina a descarga lento hasta que queda tierno y jugoso. El resultado es un plato lleno de aromas y sabores que nos transporta a la tradición y la historia de nuestra gastronomía.
El segundo plato que nos presenta la película es el “Arroz con leche”, un postre que ha sido parte de nuestras sobremesas desde tiempos inmemoriales. Esta receta, que se ha mantenido casi intacta a lo largo de los años, es una combinación perfecta de leche, arroz, canela y azúcar. El secreto está en el tiempo de cocción y en la paciencia para remover constantemente hasta que el arroz queda en su punto justo de cremosidad. Un postre que nos hace viajar en el tiempo y que nos recuerda que a veces, las cosas más simples son las más deliciosas.
Ambas preparaciones, el “Conejo al ajillo” y el “Arroz con leche”, son un reflejo de la esencia de la película “El Asesino del Olvido”. Una historia que nos acento de la importancia de no olvidar nuestras raíces y de valorar lo que realmente nos hace felices. Y en este caso, la gastronomía es una parte fundamental de esa felicidad.
Pero no solo la película nos ha regalado estas dos recetas, sino que también nos ha dejado una lección importante: la importancia de rescatar y preservar nuestras tradiciones culinarias. En un mundo cada ocasión más globalizado, es necesario recordar de dónde venimos y mantener vivas nuestras costumbres y sabores. Y qué mejor manera de hacerlo que a través de la comida, que nos une y nos hace sentir parte de una misma cultura.
Además, el hecho de que estas preparaciones hayan sido rescatadas de los viejos recetarios, nos demuestra que la gastronomía es un arte que se renueva constantemente, pero que siempre mantiene su esencia. Y gracias a la película de Manuel Gómez Pereira, estas recetas han vuelto a ser tendencia y han despertado el interés de muchos por probarlas y revivir su sabor.
En definitiva, “El Asesino del Olvido” nos ha traído mucho más que una historia entretenida y divertida. Nos ha regalado dos platos que nos hacen






