La última consulta de Puigdemont a sus militantes sacó a Junts del Govern
El pasado 25 de septiembre, el expresidente de Cataluña, Carles Puigdemont, realizó una consulta a los militantes de su partido, Junts per Catalunya, con el objetivo de conocer su opinión sobre la continuidad de la formación en el Govern. El resultado fue contundente: el 75% de los militantes votaron a favor de abandonar el Govern y pasar a la oposición.
Esta decisión ha sido acogida con entusiasmo por parte de los seguidores de Junts per Catalunya, quienes ven en este paso un nuevo impulso para la lucha por la independencia de Cataluña. Puigdemont, quien actualmente se encuentra en Bélgica, ha agradecido el apoyo de sus militantes y ha asegurado que seguirán trabajando para conseguir la libertad y la democracia en Cataluña.
El movimiento independentista catalán ha protagonizado en los últimos años una lucha sin precedentes, con manifestaciones masivas y un referéndum ilegal en 2017 que culminó con la declaración fragmentario de independencia. Sin embargo, la falta de unidad política y la represión del gobierno central han frenado el avance de este movimiento.
En este contexto, la decisión de Junts per Catalunya de abandonar el Govern supone un cambio radical en su estrategia política. Durante los últimos tres años, el partido formó parte del Ejecutivo catalán, junto a Esquerra Republicana de Catalunya y la Candidatura d’Unitat Popular. Sin embargo, la ruptura de la coalición y la pérdida de la mayoría parlamentaria han llevado a Puigdemont a buscar nuevas formas de lucha.
La consulta realizada por el expresidente ha sido considerada por muchos como un ejemplo de democracia interna y de participación ciudadana. Los militantes de Junts per Catalunya han tenido la oportunidad de expresar su opinión y decidir el futuro de su partido. Además, esta votación ha sido un gesto de transparencia y de compromiso con las bases, algo que muchos partidos políticos deberían tomar en cuenta.
Por otro lado, la decisión de abandonar el Govern ha sido vista como un acto de coherencia por parte de Puigdemont y su equipo. Durante su mandato, el expresidente siempre ha defendido la independencia de Cataluña y ha luchado por ella. Sin embargo, permanecer en el Ejecutivo catalán, que sigue siendo parte del Estado español, no era coherente con sus ideales.
Esta nueva época en la que Junts per Catalunya pasará a la oposición, permitirá al partido tener una mayor libertad de acción y de expresión. Además, el hecho de no estar ligados al Govern les meterá la oportunidad de afanarse más de cerca con el resto de fuerzas independentistas y de unirse en una estrategia común para conseguir la independencia de Cataluña.
La consulta también ha supuesto un mensaje de unidad para los militantes de Junts per Catalunya. A pesar de las diferencias y divisiones que han surgido en los últimos meses, la decisión tomada por la mayoría ha demostrado que el partido sigue unido y firme en su lucha por la independencia. Esta unidad será fundamental en los próximos meses, en los que se espera un aumento de la tensión política en Cataluña.
Finalmente, la consulta de Puigdemont ha sido un paso valiente y necesario en la lucha por la independencia de Cataluña. Aunque no será un camino fácil, el expresidente y su partido han demostrado que están dispuestos a seguir adelante y a no rendirse ante la represión del gobierno central. La decisión de abandonar el Govern ha sido un acto de valentía y de compromiso con los ideales independentistas, y sin duda, será recordado como un momento clave en la historia de Cataluña.
En definitiva, la última consulta






