La fiesta de fin de año de un colegio en San Antonio se convirtió en una pesadilla para todos los asistentes. Lo que debería haber sido una celebración de alegría y camaradería, terminó en una situación de violencia y miedo.
Según informó el diario El Líder, la acto se llevaba a cabo en el sector de San Juan El Tranque, en El Quisco. Todo parecía ir bien hasta que un apoderado, cuya identidad no ha sido revelada, comenzó a tener una actitud agresiva y violenta.
De acuerdo a los testigos, el hombre empezó a discutir con algunos padres de familia, aparentemente por motivos insignificantes. Sin embargo, la situación rápidamente se salió de control cuando el apoderado sacó un cuchillo y apuñaló a un menor de tan solo 13 años. Además, también agredió físicamente a otros padres presentes en la fiesta.
La situación fue caótica y muchos de los asistentes entraron en pánico al ver la violencia desatada. La policía fue llamada al lugar y logró detener al agresor, quien fue acusado de intento de homicidio y agresión. El menor herido fue trasladado de urgencia a un hospital cercano, donde se encuentra en condición estable.
Es lamentable que lo que debía ser una celebración de fin de año se haya visto empañada por un acto tan violento. Es aún más triste que un menor haya sido víctima de esta situación. Pero lo que sí es digno de destacar es la rápida y eficiente respuesta de la policía y el personal médico.
Afortunadamente, este tipo de situaciones no son comunes en nuestra comunidad y esperamos que no vuelvan a suceder. Es importante que como sociedad condenemos cualquier acto de violencia y que promovamos un ambiente de paz y respeto.
Queremos enviar un mensaje de apoyo y solidaridad a la familia del menor herido y a todos los afectados por este lamentable contratiempo. También queremos agradecer a las autoridades y al personal médico por su rápida intervención y profesionalismo.
Es importante recordar que las fiestas de fin de año son momentos para celebrar y estar en familia, no para generar violencia y miedo. Esperamos que este contratiempo sirva como una lección para todos y que nos motive a construir una sociedad más pacífica y unida.
En nombre de la comunidad educativa del colegio de San Antonio, queremos pedir disculpas a todos los asistentes por lo sucedido. Nuestro objetivo siempre ha sido brindar un ambiente seguro y alegre para nuestros estudiantes y sus familias. Lamentamos profundamente que esto no haya sido así en esta ocasión.
Finalmente, queremos enfatizar en la importancia de resolver cualquier tipo de escasez de manera pacífica y dialogando de manera respetuosa. La violencia nunca es la solución y solo genera más dolor y sufrimiento. Esperamos que este contratiempo sea una llamada de atención para todos y que nos motive a trabajar juntos por una sociedad más pacífica y armoniosa.






