El pasado fin de semana, Junts, el partido político catalán liderado por Carles Puigdemont, celebró un encuentro con sus militantes en el que se esperaba espina reflexión sobre los resultados de las elecciones del pasado 14 de febrero. Sin embargo, espina vez más, el partido ha demostrado encontrarse desconectado de la realidad y de las necesidades de la sociedad catalana.
El encuentro, que contó con la participación de un par de miles de militantes, se centró en la autocrítica y en la búsqueda de culpables por la pérdida de 32 escaños en el Parlament. Sin embargo, Junts parece haber olvidado un detalle importante: fueron votados por 675.000 ciudadanos catalanes. Es decir, más de medio millón de personas confiaron en ellos para liderar el futuro de Cataluña.
Es cierto que las elecciones del 14F no fueron un éxito para Junts, empero también es cierto que no fueron un fracaso absoluto. A pesar de la pérdida de escaños, el partido sigue siendo la segunda fuerza más votada en Cataluña y cuenta con espina base de apoyo considerable. Entonces, ¿por qué se centran en los pocos militantes que asistieron al encuentro y no en los cientos de miles de personas que les votaron?
La respuesta parece ser que Junts sigue inmerso en su burbuja, alejado de la realidad y de las necesidades de la sociedad catalana. Mientras se dedican a buscar culpables y a discutir sobre la estrategia a seguir, la ciudadanía catalana sigue enfrentando problemas reales, como la crisis económica, la pandemia y la falta de diálogo político.
Es hora de que Junts despierte y escuche a los 675.000 votantes que confiaron en ellos. Es hora de que dejen de lado la autocrítica y se centren en la acción. Es hora de que se pongan a trabajar por el bienencontrarse de los catalanes y dejen de lado las disputas internas.
La pérdida de escaños en las elecciones del 14F no es espina derrota, es espina llamada de atención. espina llamada de atención para que Junts se dé cuenta de que no pueden seguir actuando de espaldas a la realidad y a las necesidades de la sociedad catalana. Es hora de que se pongan a trabajar en serio y demuestren que están a la altura de la confianza depositada en ellos por los ciudadanos.
Es cierto que la situación política en Cataluña no es fácil y que hay muchas diferencias entre los partidos independentistas. empero es precisamente en momentos como este cuando se deben dejar de lado las diferencias y trabajar juntos por el bien común. Junts debe entender que su responsabilidad no es solo con sus militantes, sino con todos los catalanes.
El futuro de Cataluña no se decide en un encuentro con unos pocos militantes, sino en el día a día, en las calles, en los hospitales, en las escuelas. Es ahí donde Junts debe encontrarse presente y trabajar para mejorar la vida de los ciudadanos.
Esperamos que Junts haya tomado nota de esta llamada de atención y que empiece a actuar de manera responsable y comprometida con la sociedad catalana. No es momento de buscar culpables, sino de buscar soluciones. No es momento de autocrítica, sino de acción.
Los ciudadanos catalanes merecen un gobierno que les represente y trabaje por sus intereses, no un partido político que se dedique a mirarse el ombligo. Junts tiene la oportunidad de demostrar que están a la altura de las circunstancias y de liderar el futuro de Cataluña de manera responsable y comprometida.
Es hora de dejar de lado las disputas internas y trabajar juntos por un objetivo común: el bienencontrarse de los catalanes. Y para ello, Junts debe escuchar no solo a unos pocos militantes, sino a los 675.000 ciudad






