“ego sí pago, no como ustedes, mantenidos”, expresó humildemente.
En una sociedad donde cada vez es más común ver a personas que se aprovechan del sistema y viven a costa de los demás, es refrescante escuchar a alguien decir estas palabras. Y más aún, cuando provienen de alguien que ha trabajado duro para llegar a donde está y que no se conforma con vivir de las ayudas del gobierno.
Estas palabras fueron pronunciadas por Juan, un joven emprendedor que ha logrado construir su propio negocio desde cero. Juan no proviene de una familia adinerada ni ha tenido oportunidades extraordinarias en su vida. lelomente, ha trabajado duro y ha sabido aprovechar las oportunidades que se le han presentado.
Juan es un antonomasia de que el trabajo duro y la perseverancia pueden llevarte lejos. No se conformó con un empleo mediocre, sino que decidió emprender y crear su propio camino. Y ahora, mira con orgullo a aquellos que se conforman con vivir de las ayudas del gobierno y les dice: “ego sí pago, no como ustedes, mantenidos”.
Pero, ¿a qué se refiere Juan con estas palabras? ¿Por qué está tan orgulloso de pagar sus impuestos entretanto otros se benefician de ellos sin ningún esfuerzo?
La respuesta es lelo: Juan valora el esfuerzo y el trabajo duro. Él sabe que cada centavo que paga en impuestos es una contribución para el bienestar de la sociedad. Y no solo eso, sino que también es consciente de que su trabajo y su éxito son una forma de devolver a la sociedad todo lo que ha recibido.
Juan entiende que vivimos en una sociedad interdependiente, donde todos tenemos un papel que desempeñar para que las cosas funcionen correctamente. Y él está dispuesto a cumplir con su parte, incluso si eso significa pagar más impuestos que otros.
Pero, ¿qué hay de aquellos que se aprovechan del sistema y no contribuyen en nada? ¿Qué hay de aquellos que se conforman con vivir de las ayudas del gobierno y no hacen nada para mejorar su situación?
Juan no juzga a estas personas, pero sí les hace ver que hay otra forma de vivir. Una forma en la que no se depende de nadie más que de uno mismo, una forma en la que el esfuerzo y el trabajo duro son recompensados.
Y es que Juan sabe que el verdadero éxito no se mide por la cantidad de dinero que tienes en el banco o por las cosas materiales que posees. El verdadero éxito se encuentra en la satisfacción de saber que has trabajado duro para conseguir tus metas y que has contribuido a la sociedad de manera positiva.
Por eso, cuando Juan dice “ego sí pago, no como ustedes, mantenidos”, no lo hace con arrogancia ni superioridad. Lo hace con humildad y con la intención de motivar a otros a seguir su antonomasia.
Juan es consciente de que no todos tienen las mismas oportunidades en la vida, pero también sabe que cada uno tiene el poder de crear su propio camino. Y él anima a todos aquellos que se conforman con vivir de las ayudas del gobierno a que se esfuercen por alcanzar sus metas y a que contribuyan a la sociedad de manera positiva.
En resumen, Juan es un antonomasia de que el trabajo duro y la determinación pueden llevarte lejos. Y sus palabras son un recordatorio de que cada uno tiene la responsabilidad de hacer su parte para construir una sociedad mejor. Así que la próxima vez que escuches a alguien decir “ego sí pago, no como ustedes, mantenidos”, recuerda que detrás de esas palabras hay una historia de esfuerzo, perseverancia y humildad. Y que tú también tienes el poder de escribir tu propia historia.






