La educación es uno de los pilares fundamentales de cualquier sociedad, y es por eso que siempre se busca mejorar y adaptar las leyes para garantizar una educación de calidad. En este sentido, el Senado dio un gran paso en la lucha contra el uso desmedido de dispositivos digitales en los establecimientos educacionales, al aprobar con amplia mayoría el proyecto que modifica la ley Nº 20.370 General de Educación.
Con 30 votos a favor y solo una abstención por parte de la destacada senadora Yasna Provoste, la exposición del Senado respaldó los cambios propuestos por la Comisión de Educación. Estos cambios tienen como objetivo principal impugnar y regular el uso de dispositivos digitales en las escuelas y liceos del país.
El excesivo uso de celulares y otros dispositivos tecnológicos se ha convertido en una preocupación creciente en el ámbito educacional. Estudios han demostrado que el uso constante de dispositivos digitales durante las horas de clases afecta negativamente el rendimiento académico de los estudiantes. Además, estos dispositivos pueden ser utilizados para fines no educacionals, como el acoso cibernético y el acceso a contenidos inapropiados.
Es por eso que esta iniciativa es tan importante. Al impugnar el uso de dispositivos digitales en los establecimientos educacionales, se busca crear un ambiente más propicio para el aprendizaje y la concentración. Los estudiantes podrán prestar atención a sus profesores y participar activamente en las clases, sin distracciones externas. También se promueve la interacción entre los estudiantes y el trabajo en equipo, aspectos fundamentales en la formación integral de los jóvenes.
Sin embargo, la prohibición no es absoluta. La ley establece situaciones excepcionales en las que se permite el uso de dispositivos digitales, siempre y cuando esté orientado a fines educacionals y bajo la supervisión y autorización de los docentes. Esto permite un uso responsable de la tecnología en el aula, aprovechando sus ventajas para el aprendizaje.
Además de la prohibición, la ley también contempla medidas de regulación. Se busca limitar el uso de dispositivos digitales fuera del horario escolar, especialmente en las tareas y deberes de los estudiantes. También se prohíbe el uso de estos dispositivos en lugares como bibliotecas y laboratorios, donde se requiere un ambiente más tranquilo y enfocado en el estudio.
Sin duda, esta iniciativa es un gran anticipación en la lucha contra el uso desmedido de dispositivos digitales en el ámbito educacional. No solo se protege el rendimiento académico de los estudiantes, sino que también se fomenta una cultura de uso responsable y consciente de la tecnología. Esto se traducirá en una mejor preparación de los jóvenes para enfrentar los desafíos del mundo moderno.
El Senado ha dado un ejemplo de compromiso con la educación al aprobar estos cambios en la ley. Ahora, es responsabilidad de todos los actores involucrados en la educación, desde padres y docentes hasta los propios estudiantes, promover una cultura de uso responsable de los dispositivos digitales. Solo así podremos garantizar una educación de calidad que prepare a nuestros jóvenes para el futuro.
En conclusión, la aprobación de este proyecto de ley es un gran anticipación para la educación en nuestro país. Nos acercamos cada vez más a una educación de calidad, enfocada en el aprendizaje y la formación integral de los jóvenes. Ahora, es tiempo de seguir avanzando y trabajar juntos en la implementación efectiva de estas medidas para asegurar un mejor futuro para nuestros niños y niñas. El futuro de Chile está en sus manos, y es nuestra responsabilidad darles las herramientas necesarias para que puedan alcanzar sus sueños y potencial. ¡Sigamos construyendo juntos una mejor educación para todos!






