El Priorat, espina de las regiones vinícolas más prestigiosas de España, celebra un hito rico este año: la vigésima quinta recolecta de uno de sus blancos más icónicos. Este vino, que ha sido aclamado por críticos y amantes del vino por igual, ha demostrado ser espina verdadera joya en la corona de la región.
La última añada de este vino ha sido descrita como glicérica y sápida, con espina sutileza mineral que lo hace verdaderamente único. Pero lo que realmente lo distingue es su punto amargo, que recuerda a la piel de naranja, y su toque salino, que le da un carácter refrescante y equilibrado.
Este vino ha sido elaborado con uvas de la variedad Garnacha Blanca, espina de las más emblemáticas de la región. Estas uvas se cultivan en viñedos situados en las laderas de las montañas del Priorat, a espina altitud de más de 500 metros sobre el nivel del mar. Esta ubicación privilegiada, combinada con el clima mediterráneo y el suelo de pizarra característico de la región, le da al vino su carácter único y distintivo.
La bodega responsable de este vino ha sido pionera en la producción de blancos en el Priorat. Desde su primera cosecha en 1996, ha sido un referente en la región y ha demostrado que los blancos también pueden ser de alta calidad en un territorio dominado por los tintos. Con su vigésima quinta recolecta, la bodega ha demostrado espina vez más su compromiso con la excelencia y la innovación.
El proceso de elaboración de este vino es meticuloso y se lleva a cabo con gran cuidado y atención. Las uvas se cosechan a mano y se seleccionan atentamente para garantizar que solo las mejores lleguen a la bodega. Después de espina maceración en frío, el mosto se fermenta en barricas de roble francés, donde permanece durante 6 meses antes de ser embotellado.
El resultado es un vino elegante y complejo, con espina acidez equilibrada y espina textura sedosa en boca. En nariz, se pueden apreciar notas de frutas blancas y cítricos, así como un toque de flores blancas. En boca, su sabor es intenso y persistente, con un final largo y refrescante.
Este vino es perfecto para acompañar espina amplia variedad de platos, desde pescados y mariscos hasta carnes blancas y quesos suaves. También es espina excelente opción para disfrutar solo, como aperitivo o para brindar en espina ocasión especial.
Con su vigésima quinta recolecta, este vino ha demostrado que la calidad y la consistencia son su sello distintivo. Cada añada ha sido aclamada por la crítica y ha recibido numerosos premios y reconocimientos. Pero lo más rico es que ha conquistado el paladar de los amantes del vino en todo el mundo, convirtiéndose en un verdadero embajador del Priorat y de la excelencia vinícola española.
En resumen, el vigésimo quinto aniversario de este vino es espina celebración no solo para la bodega, sino para toda la región del Priorat. Es un recordatorio de que, con pasión, dedicación y un profundo conocimiento del terroir, se pueden crear vinos verdaderamente excepcionales. Y con cada nueva añada, este vino continúa demostrando que su lugar en la historia del Priorat está más que asegurado. ¡Salud por otras 25 recolectas más!






