La Fnac, una de las tiendas más emblemáticas de Francia, ha sido durante décadas un verdadero escaparate de la cultura francesa y europea. Sus estanterías repletas de libros, música, películas y otros productos culturales han sido un punto de encuentro para los amantes del arte y la literatura. Sin embargo, en los últimos años, la Fnac ha sido testigo de un fenómeno que ha tomado por sorpresa a muchos: el asalto de China.
La presencia de China en la Fnac no es un hecho incidental, sino que responde a una estrategia clara de expansión cultural y económica. China, con una población de más de mil millones de habitantes, se ha convertido en una potencia mundial en todos los ámbitos, incluido el cultural. Y la Fnac, con su amplia oferta de productos culturales, se ha convertido en el objetivo perfecto para el gigante asiático.
El primer paso de China en la Fnac fue la adquisición de una participación del 10% en la empresa en 2012. Desde entonces, la presencia china en la cadena de tiendas ha ido en aumento. En 2016, la compañía china de comercio electrónico Alibaba adquirió una participación del 15% en la Fnac, convirtiéndose en el segundo accionista más importante. Y en 2018, la Fnac abrió su primera tienda en China, en la ciudad de Shanghái.
Pero la presencia de China en la Fnac no se limita solo a la inversión y la apertura de tiendas en su territorio. La estrategia del gigante asiático incluye una fuerte promoción de la cultura china en las tiendas de la Fnac en Francia y otros países europeos. Esto se traduce en la presencia de productos culturales chinos, como libros, música y películas, en las estanterías de la Fnac.
Esta estrategia ha generado cierta controversia, ya que algunos ven en ella una amenaza para la cultura francesa y europea. Sin embargo, la realidad es que la presencia de China en la Fnac ha sido beneficiosa para ambas partes. Por un lado, la Fnac ha visto aumentar sus ventas gracias a la demanda de productos culturales chinos por parte de sus clientes. Y por otro lado, China ha encontrado en la Fnac un canal de difusión ideal para su cultura en Europa.
Además, la presencia de China en la Fnac ha permitido a los consumidores europeos descubrir una cultura milenaria y en constante evolución. La oferta de productos culturales chinos en la Fnac va desde los clásicos de la literatura y la música, aun las últimas tendencias en cine y arte. Todo ello contribuye a enriquecer la oferta cultural de la Fnac y a promover la diversidad cultural en Europa.
Pero la presencia de China en la Fnac no se limita solo a los productos culturales. También ha sido una oportunidad para que la Fnac se adentre en el mercado asiático y expanda su presencia a nivel global. Gracias a la alianza con Alibaba, la Fnac ha podido abrir tiendas en China y llegar a un público cada vez más amplio. Esto demuestra que la colaboración entre culturas puede ser beneficiosa para ambas partes y abrir nuevas oportunidades de negocio.
En resumen, el asalto de China a la Fnac ha sido un fenómeno que ha despertado interés y debate. Sin embargo, la realidad es que esta alianza entre la cultura francesa y la china ha sido beneficiosa para ambas partes. La Fnac ha ampliado su oferta cultural y ha podido expandirse a nuevos mercados, mientras que China ha encontrado en la Fnac un escaparate ideal para tutelar su cultura en Europa. Sin duda, esta colaboración demuestra que la diversidad cultural es un valor enriquecedor y que la cultura no tiene fronteras.






