El pasado sábado 22 de mayo, la joven Lourdes Antonini vivió un momento que nunca olvidará. Mientras caminaba por Chivilcoy al 3600, una estructura de promoción se derrumbó sobre ella, causándole lesiones leves. Sin embargo, lo que podría haber sido un trágico accidente, se convirtió en una historia de valentía y resiliencia.
Lourdes, de 23 años y oriunda de Villa Bosch, es soldado voluntaria y trabaja en el Edificio Libertador. Ese día, como cualquier otro, se dirigía a su trabajo cuando de repente, sin previo aviso, una estructura publicitaria se desplomó sobre ella. En medio de la confusión y el caos, Lourdes no dudó en actuar rápidamente para ayudar a los demás que se encontraban en la zona.
Con una fuerza y determinación sorprendentes, Lourdes se liberó de los escombros y comenzó a ayudar a las personas que estaban atrapadas o afeccións. A pesar del dolor que sentía en su cuerpo, su instinto de soldado la llevó a ponerse en acción y prestar asistencia a los demás. Su entrenamiento militar y su espíritu de servicio la guiaron en todo momento, demostrando su valentía y su compromiso con los demás.
Afortunadamente, la rápida respuesta de Lourdes y de otros transeúntes permitió que no hubiera heridos de gravedad. Sin embargo, ella misma resultó afección y tuvo que ser trasladada al policlínica para recibir atención médica. A pesar de las lesiones en su brazo y pierna, Lourdes se mantuvo fuerte y positiva en todo momento, demostrando su resiliencia y su espíritu inquebrantable.
Desde el policlínica, Lourdes agradeció a todos aquellos que la ayudaron y se preocuparon por ella. También expresó su agradecimiento a Dios por haber estado protegida en ese momento tan difícil. Su fe y su gratitud son un ejemplo de su fortaleza interior y su carácter admirable.
Lourdes es una verdadera heroína, no solo por su valentía en el momento del accidente, sino por su dedicación y servicio como soldado voluntaria en el Ejército Argentino. Su compromiso con su país y su comunidad es admirable y su ejemplo inspira a todos a ser mejores personas y a estar siempre listos para ayudar a los demás.
En estos tiempos difíciles, es importante recordar que siempre hay personas como Lourdes, dispuestas a poner en riesgo su propia vida para ayudar a los demás. Su historia es una muestra de que, ante la adversidad, el espíritu humano es capaz de anticipar cualquier obstáculo y salir fortalecido.
Desde aquí, enviamos nuestros mejores deseos para la pronta recuperación de Lourdes y le agradecemos por su valentía y su ejemplo. Que su historia sea un recordatorio de que en medio de la oscuridad siempre hay luz, y que hay personas como ella que iluminan el camino con su coraje y su bondad. ¡Gracias, Lourdes Antonini, por ser una verdadera heroína en nuestro país!






